LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Ya lo ve imposible. El consejero de Deportes del Cabildo Insular, Dámaso Arteaga, tira de momento la toalla ya que tras las últimas conversaciones mantenidas con los responsables del Socas Canarias y del Tenerife Rural ve inviable una unión de ambas entidades al término de la presente campaña. Así lo aseguró el político isleño ayer en Radio El Día, donde indicó al respecto que "a día de hoy" lo ve "muy complicado".
Arteaga recordó una vez más que "la próxima temporada van a bajar notablemente las aportaciones directas" –al margen de que podrían desaparecer las indirectas–, una reducción que cifró en "aproximadamente un 10 por ciento", cantidad que se uniría al 25 por ciento de menos que les ha pertenecido a los dos clubes en el presente ejercicio. Por ello, el consejero de Deportes vaticinó "tiempos difíciles" y un baloncesto en la Isla "con dos equipos pobres", toda vez que, recordó, "aún no han notado" las apreturas, ya que "la subvención de esta temporada la empezaremos a pagar en diciembre".
Ampliación de capital. El responsable de Deportes del Cabildo salió al paso de las acusaciones que se han vertido últimamente hacia la institución que representa sobre su deseo de que el Tenerife Baloncesto desaparezca. "El Cabildo no lo está dejando morir, eso lo puedo asegurar... pero ¿y el resto? ¿Dónde están los que hablan? Si realmente quieren a este equipo tendrían que apoyarlo y respaldarlo", significó al respecto. Arteaga también desveló que la entidad blanquiazul está "en causa de disolución" por lo que "será necesaria otra ampliación de capital", en la que invitó a José Manuel González a comprar títulos en esta operación y desistir de hacerlo mediante la Fundación.
Ayón sigue entre algodones
Pese a la llegada de Lou Roe, la mayor preocupación de Iván Déniz la representa ahora Gustavo Ayón. El mejicano no se ejercitó ni el martes, ni ayer y hoy tampoco lo hará para intentar que se recupere de una contractura que arrastra en su espalda. Por su parte, Roe terminó de pasar las pruebas médicas de forma satisfactoria, aunque tras dos días de trabajo aún evidencia una destacada falta de ritmo. Según el técnico blanquiazul, el ala pívot norteamericano tardará aún unas dos semanas en coger un adecuado ritmo de competición, pero confía en que en el duelo del viernes en tierras gallegas, pueda ofrecer al menos unos 15 minutos de calidad. Precisamente el Ciudad de Vigo jugaba ayer ante el Inter Luanda de Angola un amistoso en el que vencía por 64-43. El choque sirvió de integración para los dos últimos fichajes de los vigueses, West y Pettinella, al margen del ex del UB La Palma, José Antonio Rojas, que llevaba cerca de medio año lesionado.