MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Paciente y metódico, José Luis Oltra llamó ayer a cada uno de sus jugadores, los ubicó a cada uno en su posición, los ancló a sus respectivos sitios en el campo y luego dio instrucciones. Quiere mayor disciplina táctica y, sobre todo, que deje de sufrir el representativo cada vez que pierde el control del balón. El diagnóstico lo dio Santiago Llorente el pasado martes –"los elogios nos vienen por cómo hacemos las cosas con la pelota, pero debemos jugar bien también cuando no la tenemos", dijo– y da la sensación de que esté el entrenador en plena sintonía con el director deportivo.
La sesión de ayer en el Rodríguez López sirvió para trabajar, a fondo, conceptos que no parecen claros a tenor de lo que se ve en días como el sábado. El problema, interpretan desde dentro, es que el sufrimiento de los blanquiazules sin el esférico llega a tal punto que cada concesión al contrario se convierte en una oportunidad clara. Lo que pretenden los técnicos locales es evitar los desajustes y creen que una de las claves para conseguirlo es que no haya tanta conducción de balón. Los números acompañan las reflexiones de Oltra. No está el Tenerife entre los conjuntos que más balones pierde (697, a 69 por encuentro), pero s´i entre los que más acusa los efectos de una mala entrega. Y entre los futbolistas más penalizados en esta faceta, sobresale Román. El fútbol del argentino no termina de ser buen complemento para Ricardo, al que solapa en numerosas ocasiones. Buena solución a tal problema podría ser la elección de otro socio para el tinerfeño, tal vez Mikel o Richi, con quien funcionó bien durante el curso pasado. Pero no parece Oltra dispuesto a tal variación antes de dar a los dos otra oportunidad juntos, como demostró ante el Málaga.
El entrenador ansía mayor eficiencia en el juego aunque sea a costa de una menor intervención de algunos jugadores, caso del propio Román. Por lo demás, quiere contundencia. Delante y detrás, tal y como advirtió tras la debacle de El Madrigal (5-0). Esto es, que se abrochen mejor los defensas a su labor de contención, que ayuden mucho más los medios en la tarea de conjurar el peligro rival y que los delanteros, por fin, tengan la confianza y la buena elección de tiro suficientes como para ser lo resolutivos que antaño. Pura teoría, vigente mientras no se cometan errores capitales como el que aún lamentan en la caseta: el gol del 2-1 del Málaga, aquel que todavía se considera la auténtica clave del último tropiezo.
De los equipos más ´faltones´ de la liga
Tras diez jornadas de competición ya consumidas, el Tenerife aparece como el séptimo equipo que da más pases, lo cual reafirma su condición de equipo de toque. Al mismo tiempo, es también el representativo de los que más faltas hace. Sólo superado en esta faceta por el Mallorca (190 cometidas), el Racing (188) y el Sevilla (178), el cuadro de José Luis Oltra aparece cuarto con 176 infracciones, en total más de 17 por encuentro.
En el epígrafe de balones perdidos, Alejandro Alfaro es el que más cede. En todos sus choques jugados, 81. A 11 por día.