MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Tenerife cerró en verano y sin apenas dificultades la cesión de Iriome González al Huesca, uno de los clubes de Segunda que se interesó por su préstamo. No obstante, ha sido ahora cuando han trascendido algunos detalles de la operación que la hacen especialmente ventajosa tanto para el representativo como para el propio jugador. Según avanzó ayer Santiago Llorente, el precio que paga el cuadro oscense por disfrutar de los servicios del icodense durante esta campaña se va rebajando en función del número de compromisos oficiales que dispute con sus colores en la categoría de plata.
"Nosotros tasamos a Iriome y cobramos un precio por la cesión del futbolista que se va rebjaando a medida que mayor sea su participación en el Huesca", precisa el director deportivo, partícipe directo de la operación. "En función del número de partidos que juegue, se van descontando una serie de cantidades al equipo en el que juega durante esta campaña, pero eso nunca debe de influir en las decisiones de un entrenador", apuntó.
Con repercusión de esta medida adoptada por el Tenerife o tal vez sin ella, lo cierto es que la trayectoria de Iriome con su nuevo equipo no admite razones para la queja. El futbolista está teniendo un alto grado de participación en los esquemas del entrenador del club aragonés y dice estar feliz de haber hecho este paréntesis en su estancia en el representativo, a cuya disciplina debe de retornar el próximo 30 de junio. "En las últimas temporadas apenas había tenido minutos con el Tenerife y yo lo que quería es jugar", explica el norteño.
La inclusión de esta cláusula que admitió ayer Santiago Llorente tiene que ver con el deseo, por parte del profesional pucelano, de que los jugadores que abandonen provisionalmente las filas blanquiazules lo hagan para hallar fuera los partidos que en Tenerife es más difícil que encuentren. Un caso para la reflexión es el del también canterano Omar Ramos, ahora con presencia casi permanente en las convocatorias del cuadro profesional del representativo y que, en cambio, lo pasó mal cuando se fue al Lleida y apenas tuvo ninguna oportunidad de jugar.