D.G. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Proyecto Alas cumplió con su último reto. Si bien los tres paracaidistas no pudieron aterrizar en el cráter del Teide como originalmente estaba previsto, Álvaro Bultó, Toni López y Santi Corella sobrevolaron el volcán y tomaron tierra en el Parque Nacional, algo que ningún especialista había logrado hasta la fecha en ningún rincón de nuestro planeta.
Tras completar la semana pasada el récord mundial de permanencia en el aire con un vuelo de 6:42 sobre la isla de Gran Canaria, los tres miembros saltaron desde un helicóptero Super Puma del Ejército del Aire sobre el elemento Fuego ayer, sobrevolando el volcán más alto de España.
Debido a los fuertes vientos registrados durante los dos últimos días en la cima, no pudieron aterrizar junto al cráter como esperaban. Pero se marchan de su aventura en Canarias "encantados por haber logrado el récord e impresionados por el increíble espectáculo que ha sido ver el Teide desde arriba".
Durante las jornadas del 26 y 27 de este mes el viento fue demasiado potente en la cima de la montaña más alta de España. El lunes tuvieron que cancelar los intentos por mal tiempo y ayer permanecieron todo el día a la expectativa, esperando buenas noticias en el parte metereológico. Sin embargo, durante todo el día las rachas de viento en la cima oscilaron entre mínimas de 30 nudos y máximas que rondaban los 100 nudos, complicando los saltos.
"A esa altitud (3.700 metros en la cima) el aire ofrece mucha menor sustentación a los paracaídas. Y con esa velocidad de viento era una locura intentar aterrizar en la cima", explicó Toni López. De ahí que los tres hombres-pájaro tuvieron que apostar por una solución intermedia. Saltaron desde una altura de unos 5.000 pies como estaba previsto, sobrevolaron el volcán pero aterrizaron en el Llano de Ucanca, donde la fuerza del viento lo permitía. "Es una pena no haber podido coronar la cima", se dolía Álvaro Bultó, "sentimos que esta vez nos han ganado los elementos. Sin embargo, hemos podido sobrevolarlo al menos y aún estamos impresionados con el panorama. Se trata de un paisaje que quita la respiración".
Los tres saltadores regresarán a sus casas tras unos intensos días en las Islas Canarias, "contentos por haber conseguido un récord de esa importancia", cuenta Santi Corella. Pero tampoco tendrán demasiado tiempo para descansar, ya que sus cabezas ya están preparando su siguiente reto.
El Proyecto Alas surgió de esta idea de superación y lucha contra la naturaleza en busca del vuelo humano. La idea es la del vuelo humano en los elementos, sobre montañas, agua, hielo, desierto, fuego o vegetación extrema, enfrentándose a las dificultades específicas de cada uno de ellos, ya sean la propia orografía, la temperatura (calor o frío extremos), la falta de oxígeno u otros.
Cada vez que el Proyecto Alas se enfrenta a un nuevo elemento le aporta connotaciones que remarcan su fuerza y dificultad, dando mayor valor al vuelo realizado. Así, en su camino sobre los elementos, han establecido las marcas mundiales de tiempo en caída libre y distancia volada y se han convertido en las primeras personas en realizar vuelo humano sobre la Antártida y el Polo Norte.