MANOJ DASWANI, ENVIADO ESPECIAL | VIGO
Si se pusiera uno detrás de otro a todos los jugadores del Tenerife en función de su estado físico y su grado de aportación al equipo, Mikel Alonso ocuparía, sin duda, una posición preponderante. El tolosarra se ha descubierto de un tiempo a esta parte como una solución de garantías para el centro del campo blanquiazul y además lo ha demostrado con actuaciones muy notables. Buen ejemplo de ello es la del domingo frente al Xerez, si bien no parece claro que su titularidad vaya a tener continuidad esta tarde. El partido es de Copa y la lógica invita a pensar en variaciones.
"No sé si el míster girará la manivela o apretará la tuerca", dice Mikel, metafórico. La posibilidad de que haya permutas a mansalva es una opción que contempla el equipo, y no es algo que nadie esconda. Aún así, el vasco tiene claras sus preferencias. "Yo quiero jugar siempre", manifiesta, más todavía porque atraviesa por un momento dulce. "Estoy contento porque estoy participando bien; lo que busco es hacerlo cada vez mejor", apunta.
Titular indiscutido desde el momento que se produjo la baja de Ricardo, el donostiarra apela a la paciencia para conseguir resultados. "Estoy de acuerdo con que el triunfo era muy importante el pasado domingo, pero la situación tampco estaba como para ser fatalistas", dice Mikel, quien en más de una oportunidad ha mostrado su disconformidad con los extremismos de la prensa. "Lo que se vende aquí es ilusión o ruina", recalca, aunque dice entender "cómo funciona esto". En esta dirección, comenta el mediocentro del representativo que "el hecho de no haber ganado ninguno de los tres partidos anteriores al último no quería decir que todo estuviese horrible". "Es verdad que en ciertas ocasiones nos ha faltado acierto, pero estamos haciendo algo muy difícil en esta categoría: desplegar un juego que es difícil de ver, y además conseguirlo con suficiencia", opina. Sea como fuere, cree que el triunfo contra el Xerez aportará oxígeno: "Tener nueve puntos no te garantiza nada porque la clasificación está muy comprimida, pero haber ganado sí te demuestra que, hoy por hoy, somos superiores a ese equipo que, además, es rival directo".
Pero toca pasar página y en este miércoles se hablará de la Copa y no de la Liga. Aún así, para Mikel los conceptos no varían. "Se trata de mantener la intensidad, la concentración, la atención puesta en cada jugada... si no, te comen", vaticina el centrocampista, quien sostiene que la presencia enfrente de un contrincante teóricamente inferior no puede ser motivo para la relajación. "Incluso los más grandes sufren cuando se duermen", avisa.