Baloncesto. LEB Oro
DOMINGO GONZÁLEZ | LA LAGUNA
Hay en los partidos de la NBA un aparato que mide la intensidad del sonido que hace la afición local que se da cita en el partido. Si ese artefacto hubiese estado ayer en las gradas del Juan Ríos Tejera lagunero habría llegado al máximo y, seguramente, hubiese estallado. El derbi de anoche cumplió con las expectativas y seguidores aurinegros y blanquiazules no pararon de animar a los suyos, lanzando las típicas consignas que sólo se dan en un enfrentamiento directo.
La afición local, mayoritaria, comenzó a calentar el partido más de hora y media antes de que se iniciase la confrontación. Una batucada, una gran bandera amarilla y negra y un ataúd azul y blanco eran sus armas. La visitante, por su parte, exhibía sus grandes bandeloras y el sonido de sus bocinas. Fiel a su cita, faltando un cuarto de hora, llegó el San Benito de cartón piedra de todos los derbis. Con su bufanda al cuello, como siempre... Y también hubo tiempo para la pancarta reivindicativa. "¿Otra in-fusión? No gracias, estamos curados" rezaba en la grada canarista.
El ambiente se caldeó con la salida de ambas formaciones. Cuando lo hizo el Socas, sus seguidores hicieron un mosaico con cartulinas negras y amarillas. Todos en su sitio, con las gargantas y las palmas en ebullición, los minutos fueron pasando con los habituales altibajos en el marcador. La alegría de unos rivalizaba con la tristeza momentánea de otros y viceversa. También hubo momentos en los que se presionó a los árbitros... Ya se sabe que nunca pitan a gusto de todos.
A medida de que los canaristas aumentaban su renta, también subía el índice de ruido. "Oé, oé, oé, oé", cantaban los locales, a los que los visitantes respondían con "sí se puede, sí se puede". El partido se volvió alocado y la grada también. El conocido "canta y no llores" era entonado con las pulsaciones a mil por hora y por respuesta, la afición de Tenerife Rural cantaba el también tradicional "chicharrero de corazón".
Nadie quiso perderse un partido como el de ayer. En el palco, Milagros Luis Brito, consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias; Dámaso Arteaga, consejero de Deportes del Cabildo Insular; Fernando Clavijo, alcalde de La Laguna; estuvieron acompañados, entre otros, por Clemente Mesa, presidente de la Federación Canaria de Baloncesto; Félix Hérnandez, presidente del Socas Canarias; y Fran Padrón, portavoz del consejo del Tenerife Rural.