MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
No hay señales de preocupación ni síntomas para la alerta en el vestuario del Tenerife. Se atisba más bien tranquilidad a pesar de los últimos resultados –tres derrotas consecutivas en liga– y los jugadores contribuyen con su testimonio a garantizar que hay sosiego por encima de todo. Román Martínez, quien reaparecerá el domingo en la formación titular, advierte de que "la competición es muy larga y sí es verdad que hay ganas de sumar de tres en tres, pero sin que la situación sea extrema". "Vamos a ver si ganamos para quitarles la preocupación a ustedes [el entorno], porque lo cierto es que la preocupación está afuera", continuó.
Según el argentino, "es normal" que la posición del representativo esté más cerca de los puestos peligrosos que de la zona noble. "Esto es así porque somos unos recién ascendidos a la categoría, pero no renunciamos a nadie", adujo antes de poner como ejemplo "el Málaga del año pasado", que nada más subir a Primera se consolidó como un equipo capaz de ganar en cualquier campo. "Nosotros queremos ser así, pero sobre todo debemos de hacernos fuertes en casa", aconsejó Román, sabedor de que el Tenerife ha arrancado hasta la fecha todos sus puntos como local.
Por último, significó que "es posible" que el duelo de este fin de semana contra el Xerez sea abierto, especialmente por la vocación del cuadro gaditano. "Le gusta jugar bien al fútbol y ya lo demostró durante la campaña pasada", razonó el mediocentro, con ganas de volver a enfundarse la blanquiazul, ya limpio de tarjetas, tras causar baja en Barcelona.