MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El partido del Bernabéu ya dejó cierta cuota de inquietud en las filas del Tenerife por la incapacidad de sus futbolistas para percutir las redes contrarias, pero ha sido la contienda ante el Deportivo (0-1) la que ha disparado la preocupación, comprensible, por la pólvora mojada de un equipo que deslumbraba en Segunda por su facilidad para golear y que en Primera sufre porque no marca. El conjunto blanquiazul contabiliza sólo tres dianas en seis jornadas (el promedio es de medio tanto por encuentro) y únicamente el Xerez tiene peores registros realizadores. José Luis Oltra ha tejido varios argumentos en público para explicar tan poca pegada en un equipo con goleadores acreditados (Nino, Alfaro, Kome…) pero ninguno parece tan fiable como pensar que ha sido el desajuste provocado por la baja de Juanlu el que ha impedido jugar a los blanquiazules como mejor saben.
Las ausencias. Las bajas se notan. Sin ir más lejos, la del interior derecho teóricamente titular ha trastocado los planes del cuerpo técnico hasta hacer jugar a Alfaro fuera de su posición natural y a Richi a sufrir en la mediapunta. Pero hay más. También debe considerarse la pérdida de potencial ofensivo del Tenerife cuando no está Bertrán, permanente sinónimo de peligro por sus incorporaciones al ataque; igual que es relevante no poder contar con los servicios de Ricardo León, el cerebro del equipo en el mediocampo. No obstante, Oltra no quiere ni oír hablar de las lesiones y sanciones como una excusa y ofrece otras teorías: falta de precisión, mala definición en los últimos metros y mala suerte. Todos esos argumentos los ha empleado públicamente aunque sabe, y es evidente, que la mejor receta es ir recobrando cuanto antes la disponibilidad de algunos de sus hombres más importantes.
Los datos. El Tenerife no sólo es el segundo equipo con peores guarismos ofensivos. Es también un caso especial porque ha anotado ni un solo tanto en las primeras partes. No en vano, todas excepto la jugada ante el Mallorca acabaron con empate a cero. Otro dato a tener en consideración es el que se refiere al número de partidos que los blanquiazules finalizaron sin ver puerta: hasta cuatro. Dicho de otro modo, el representativo sólo consiguió inaugurar su marcador frente al Osasuna (dos tantos) y al Athletic de Bilbao (uno). Zaragoza, Real Madrid, Mallorca y Deportivo cerraron sus partidos ante los de Oltra con su puerta virgen.
Ocasiones. Desde el cuerpo técnico local se entiende que no debe de entenderse la falta de goles como un problema hasta que desaparezcan también las ocasiones para conseguirlos. Ante el Deportivo menguó la capacidad productiva del equipo, si bien también hubo suficientes ocasiones con nitidez hasta los dominios de Aranzubía como para optar, como mínimo, a marcar algún tanto. Los blanquiazules son de los futbolistas de toda la competición que más llegan, más lo intentan y más disparan. Pero les falta dinamita. Nino no encuentra las sensaciones del curso pretérito, Alfaro no se ha estrenado en lo que va de liga y los hombres de segun0da línea no llegan con peligro tanto como sí lo hicieron en el año del ascenso. "Es una cuestión de perseverar, de insistir, de seguir trabajando", preconiza el entrenador. Pero al Tenerife le falta gol. Y sin gol, no hay victoria.