M.D. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Nino aseguró ayer que no llegó a dirigirse a Muñiz Fernández, el árbitro asturiano del Real Madrid-Tenerife, pero sí recalcó que "convertía en amarilla para el Tenerife cualquier cosa" que reclamaban los futbolistas blanquiazules. En declaraciones a Radio Club, el profesional almeriense explicó su intención de "no hablar más del árbitro, porque es algo que puede perjudicar". "Yo me dedico a jugar al fútbol", añadió después el goleador blanquiazul, que dejó "para los periodistas y los medios de comunicación" la tarea de juzgar qué habría pasado si la víctima de la acción de Drenthe hubiera sido Cristiano Ronaldo o algún otro jugador del Madrid. "Ya sabéis vosotros la que se habría montado", sugirió.
Nino no ocultó que la del Tenerife "no es una plantilla alta en cuanto a número de futbolistas", pero agregó enseguida que "no es momento para ponerse a llorar". "Ya hemos visto que éste es un equipo competitivo, que puede lograr puntuar en cualquier campo", dijo también el artillero blanquiazul, a quien no parece preocuparle en exceso la falta de gol. A ojos del andaluz, las sensaciones que arrojó el representativo en Chamartín "fueron muy buenas". "Tratamos de tú a tú a un Madrid que estuvo perdido durante buena parte del partido", manifestó Nino, quien ofreció ayer algunas confesiones tras el choque del Bernabéu. Entre ellas, que no pidió la camiseta a ninguno de los jugadores blancos y que en el vestuario, al acabar el encuentro, "había silencio y tristeza por la oportunidad perdida". Por último, habló del Deportivo, próximo rival. "Es un equipo ordenado y serio; no se ve que sea fácil ganarles", cerró.