LA OPINIÓN | SANTACRUZ DE TENERIFE
El filial del Tenerife amaneció ayer en la novena posición de la clasificación del Grupo II de Segunda División B después del punto sumado en Tíncer ante el Real Madrid Castilla. La situación de los blanquiazules es óptima si se tiene en cuenta que el objetivo del equipo es la permanencia en la categoría. No obstante, los resultados cosechados hasta la fecha permiten albergar esperanzas de que opte el B a cotas mayores.
Jesús Álvaro, una de las principales revelaciones del cuadro insular en estos primeros choques de la competición oficial, destacó ayer que la competición "no es tan fiera como la pintan" y ensalzó que el Tenerife B "es un equipo diferente a los demás" por el trato que ofrece a la pelota. "Cuando tenemos el balón podemos hacer mucho daño, pero cuando no lo tenemos, sufrimos", confesó Jesús, quien viene de cuajar una excepcional campaña con el equipo juvenil A del representativo.