LORENZO DORTA, ENVIADO ESPECIAL | MADRID
El Tenerife se propuso dejar en el vestuario todas las sensaciones especiales que produce un encuentro de tal magnitud para ellos. Y lo consiguió. Sin embargo, el potencial del equipo que tuvo enfrente no dio lugar a las sorpresas y terminó imponiéndose la lógica. Eso sí, al menos continúa labrándose su imagen de buen equipo con actuaciones como la de ayer.
Aguantó el conjunto blanquiazul esos primeros 20 minutos tan importantes al Real Madrid. Y no sólo evitó durante ese tiempo que le marcaran sino que además fue el único equio que creó peligro. Tres acciones consecutivas de los isleños acabaron con sendos disparos a puerta. Alfaron, a través de un disparo lejano, fue el primero que se atrevió a alterar la tranquilidad hasta ese instante de Casillas. En los dos siguientes minutos Bellvís, que concluyó una jugada personal con un tiro desviado, y un cabezazo alto de Manolo Martínez crearon cierta preocupación en el seno del cuadro blanco.
Lo malo es que esa osadía del Tenerife despertó el espíritu competitivo de sus rivales, que comenzaron a imprimir mayor verticalidad a su juego. Así, una acción personal de Cristiano Ronaldo propició un rechace que llegó a las botas de Raúl, pero al remate cercano del capitán merengue respondío Sergio Aragoneses con una soberbia intervención, en un alarde de reflejos. A partir de ese instante, el Madrid merodeó algo más la meta visitante, si bien no fue capaz de crear mucho más peligro. El Tenerife ya se había olvidado de la identidad de su rival y desplegaba su fútbol, ése que tantos elogios ha cosechado. El destino tenía guardado un grave contratiempo para los canarios, la lesión de Marc Bertrán. Pablo Sicilia ocupó su lugar en la banda derecha. En los diez minutos restantes de la primera mitad la escuadra de Pelegrini casi ni inquietó la portería tinerfeña.
El grupo de Oltra había sacado los colores al Real Madrid y se ve que a Pellegrini no le hizo mucha gracia. Introdujo en el campo a Kaka y a Guti desde el inicio de la segunda parte y su equipo cambió. El brasileño es de otra galaxia y con sus acciones revolucionó a los suyos. En los 12 primeros minutos Benzema anotó dos goles que bajaron a la tierra a los futbolistas tinerfeñistas. Pero el Tenerife no se rindió. Siguió incordiando... y de qué manera. Oltra recurrió al joven Omar y éste volvió a exhibir sus enormes cualidades. A punto estuvo de marcar si no lo hubiera impedido el poste. Posteriormente, Alfaro y, luego, Nino no acertaron a batir a Casillas. El Madrid no estaba paramás sustos y Kaka, con el 3-0, los ahuyentó definitivamente.
Árbitro: César Muñiz Fernández (Comité Asturiano). Amonestó al local Drenthe (24´) y a los visitantes Román (4´), Alfaro (32´), Nino (36´), Kome (51) y Luna (61´).
Goles: 1-0 (47´): Benzema, de cabeza. 2-0 (57´): Benzema, tras robarle el balón a Martínez. 3-0 (76´): Kaka, de disparo colocado desde el borde del área.
Incidencias: Encuentro disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 78.000 espectadores.
3 - Real Madrid: Iker Casillas; Sergio Ramos (Guti, m.46), Pepe, Albiol, Drenthe; Cristiano Ronaldo (Diarra, m.79), Xabi Alonso, Lass, Granero (Kaká, m.46); Raúl y Benzema.
0 - Tenerife: Aragoneses; Marc Bertrán (Sicilia, m.38), Luna, Manolo Martínez (Omar, m.62), Bellvis; Mikel Alonso, Román; Alfaro, Richi, Kome (Dinei, m.81); y Nino.