MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La segunda victoria de la temporada ha provocado distensión en el Tenerife y así lo corrobora el discurso de su técnico, José Luis Oltra, que se prepara para visitar el Bernabéu por vez primera en los banquillos. "Jugué como futbolista, pero fue contra el Castilla", recuerda el valenciano, quien parece enfilar el choque ante el poderoso Madrid como un desafío para los suyos. "Tendremos nuestras opciones: las que busquemos nosotros y las que nos dé el rival", avisa.
El entrenador blanquiazul no oculta que "a todos gusta este tipo de partidos aunque suponga que te saquen un poco de la rutina, de la concentración, de los hábitos". "Pero lo que pierdes por un lado lo ganas por otro", apunta, y se refiere entonces a la repercusión de la contienda. Sabe Oltra que dar la campanada en Chamartín tendría una trascendencia brutal, pero prefiere manejarse con cautela. "Teóricamente, son junto al Barça los máximos candidatos a optar a la liga", puntualiza. "El inicio de la competición lo corrobora, pero vamos a ver qué pasa y de qué somos capaces", apunta.
previsión. Oltra visualiza un partido donde deberán los suyos "ir a jugar sus bazas y a ser fieles al estilo". "Si nos dejamos ir, podría ser malo", advierte el técnico, quien aceptaría un triunfo merengue "sólo si es porque se lo merecen y se lo trabajan más". "Es decir, que si nos ganan sea porque se lo han currado", dijo explícitamente, antes de precisar que no aceptaría que sus futbolistas partiesen el partido "entregados". Aún así, avisó de que incluso con una versión esplendorosa del Tenerife, el triunfo no cae. "A lo mejor haces todo lo que está a tu alcance y no les sorprendes", precisó, consciente de que el Madrid tiene "un equipazo".
Dicho esto, no ocultó que sería importante "empezar bien y entrar al campo con intensidad". "En estos partidos tienes más opciones de conseguir un buen resultado mientras más minutos transcurran sin encajar un gol", dijo, sabedor de que Xerez y Villarreal le han durado poco a los hombres de Pellegrini. "Lo ideal es salir al campo metidos", subrayó Oltra, que no ocultó su intención de "tomar precauciones" para evitar que el Madrid haga valer sus virtudes, si bien reiteró en varias ocasiones que el Tenerife no renunciará a su filosofía en el choque de este sábado.
liga de dos. A Oltra se le planteó ayer el debate que polariza la atención de los medios deportivos en estas primeras jornadas de competición. Se le preguntó al valenciano si es ésta una liga de sólo dos aspirantes al título, y replicó el técnico que no. "Siempre puede haber sorpresas", concedió el inquilino del banquillo local del Heliodoro. "El fútbol casi nunca son matemáticas", expuso el entrenador, quien considera que "seguro que equipos como el Sevilla, el Atlético, el Villarreal o el Valencia pueden evitar" que se reduzca a sólo un par de clubes la pugna por el título español.
Por último, descartó Oltraque no haya defectos en el Madrid de Pellegrini. "Puntos débiles los tienen todos los equipos: el Barça, el Real, el Inter, el Manchester... hasta el Tenerife los tiene", bromeó. "De lo que se trata es de minimizar las virtudes de ellos, aunque resulte difícil con futbolistas de tanta calidad", señaló sin destacar nombres propios en la gran constelación blanca.
"me da igual quien juegue"
Oltra se pronunció ayer acerca de las probables rotaciones que se esperan en la formación del Real Madrid. Las justificó porque "ellos tienen mucha gente y quieren dosificarse, reservar", señaló. No obstante, apeló a la enorme calidad de los futbolistas rivales para llegar a la conclusión de que "da igual quién juegue: si Sergio o Arbeloa, si Pepe o Albiol...", significó. En este sentido, calificó como "jugadorazos" a aquellos que abriga el conjunto merengue y señaló que su principal diferencia con el Barcelona es que el conjunto catalán tiene "más asentado" su funcionamiento colectivo y también "más clara su filosofía". "Pero es una cuestión de tiempo, de insistir en los conceptos y de conjuntar las piezas", prosiguió Oltra, quien ayer se negó por activa y por pasiva a dar por bueno el empate. "De antemano, no".