MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Ricardo León encarna la faz más triste y fea del partido feliz del pasado miércoles. Ganó el Tenerife pero cayó el de La Longuera, protagonista por sus méritos de los primeros partidos pero por su lesión, grave, en el choque ante el Athletic. Su aparatoso encontronazo con Iturraspe se saldó con consecuencias funestas: fractura del tabique nasal y del hueso malar, apunta el parte médico. No pasaron ni 24 horas hasta que pasó por el quirófano, ayer, y las primeras previsiones ya apuntan a una baja larga. Como mínimo, de cinco semanas.
Se trata de una estimación que será realidad en función de los resultados de la rehabilitación, que comienza hoy mismo, dicen los doctores. Juan JoséValencia, jefe de los servicios médicos del club, se congratulaba ayer de que la lesión no suponga "nada serio desde el punto de vista quirúrgico". "El jugador recibió un traumatismo importante", dijo, pero a renglón seguido descartó enseguida que haya afección alguna en la base del cráneo ni consecuencias neurológicas. Desde el club indican que en las próximas 48 horas podrá recibir el alta, pero le espera luego a Ricardo un largo período de inactividad. De hecho, no iniciará el proceso de readaptación física hasta dentro de dos semanas, y sólo en un plazo de 20 días podrá integrarse a los entrenamientos con sus compañeros. Es pronto para decirlo, pero seguramente no esté ante el Madrid, el Deportivo, el Espanyol y el Xerez. "Es una mala noticia", dijo ayer José Luis Oltra. "Para él, pero también para el equipo", concluyó.