M.D. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
En pocas quinielas figuraba el nombre del Athletic como equipo invicto a estas alturas de competición, único junto al Madrid y al Barça con nueve puntos de nueve posibles. El cuadro vasco basa su fútbol en sus enseñas de siempre y, al menos hasta la fecha, no tiene motivos para la queja. Espanyol, Xerez y Villarreal ya han probado en sus carnes la fuerza de los rojiblancos, todo un ciclón en lo que a resultados se refiere. Eso sí, su camino hacia el pleno no ha sido fácil, ni mucho menos. Basta con recordar el duelo con el que abrieron el campeonato, en San Mamés, donde tardaron hasta 77 minutos en marcar su primer gol y abrochar sus primeros puntos.
Con rotaciones constantes, Caparrós ha hecho cambios en su alineación a cada partido y vuelve a planearlos para hoy en el Heliodoro. Es más, hasta cuatro novedades hubo en la lista de convocados, que altera los nombres pero no la filosofía. La raza y el carácter de siempre se une al talento de futbolistas como Llorente, seguro de gol; Iraola, solvencia en defensa; o Muniain, la última perla de la factoría de Lezama. Casual o no, al menos ha servido tan brillante arranque para devolver la alegría al vestuario del Athletic, un club instalado en el sufrimiento en las últimas campañas. "Volvemos a divertirnos", dicen sus futbolistas.
A todas estas, pueden hacer historia los leones. De hecho, si encadena esta noche su cuarta victoria consecutiva, habrá firmado el Athletic las mejores cuatro jornadas inaugurales de toda su historia. Ahí es nada, más si se tiene en cuenta que es el club de Ibaigane uno de los únicos tres que siempre jugó en Primera. Los mismos que, de momento, lo han ganado todo. Del Tenerife depende que siga la racha.