MANOJ DASWANI, ENVIADO ESPECIAL | PALMA DE MALLORCA
El Tenerife firmó en Palma su primera actuación deficiente desde su regreso a Primera. Es difícil explicar tamaña metamorfosis, tránsito tan súbito como el que separa la fragancia sublime de un triunfo justo (2-1 al Osasuna) al regusto amargo de una derrota así, como la de ayer, todavía más dolorosa por las formas que por el resultado, ya de por sí cruel. Resultó que compareció irreconocible el representativo en Son Moix, apartado de sus señas de siempre, y las consecuencias de su patinazo se presumen carísimas: pobre imagen, cero puntos, saco de goles y dos expulsados. Peor, imposible.
Visto el marcador final, puede decirse que nació el envite con un espejismo. Pareció que fuera el Tenerife a adueñarse del balón para sentirse cómodo ante un rival teóricamente parejo. Al menos, no inasequible. Pero pronto enseñó la contienda a dos rivales separados por un abismo. Había pasado un cuarto de hora y ya se contaban a puñados las aproximaciones locales: un disparo peligroso de Josemi, un despiste de Sergio no rentabilizado por el Mallorca, un cabezazo de Aduriz... y luego, el gol. Otro error de un frágil Sergio habilitó a Mario para que adelantara a los suyos casi sin hacer nada. Mientras, se hacían evidentes los síntomas de confusión en el Tenerife, falto de fútbol pero también de confianza. Sin balón, desnortado e impreciso, se acercaba al precipicio el cuadro de Oltra sin apenas dar señales de vida. Pudieron reengancharse los blanquiazules al partido sólo en una ocasión, y fallaron. Faltaban sólo cinco minutos para el descanso y sucedió que Román, ayer alarmantemente ausente, sirvió a Richi para que fusilara a Aoaute. Debe de ser que ni se lo esperaba y perdonó. Triste pero cierto, ahí acabó la esperanza para los suyos.
Ni siquiera haber empezado la reanudación con un buen disparo de Manolo pintó el segundo acto de un decorado mejor. Siguió ahogándose en su inoperancia un Tenerife que, en vez de mejorar, emuló a los cangrejos. El rival, sin brillantez, replicó entonces sin contemplaciones. Anotó Aduriz el segundo y Julio el tercero hasta volver el partido a un escenario de desesperación y nervios para los de Oltra. Tal fue así que propuso el entrenador un final alocado, con defensa de tres (Luna, Martínez y Bertrán) y acumulación de estiletes arriba. No dio frutos su descaro, más bien lo contrario. Y las expulsiones, discutibles como el penalti final (4-0), hicieron todavía más caro el peaje a partido tan feo. Y triste.
Árbitro: Rubinos Pérez, madrileño. Expulsó a Luna por doble amonestación (22´ y 74´) y a Bertrán por roja directa (86´). Además, mostró amarillas a Aragoneses (16´), Borja Valero (41´) y Dinei (69´).
Goles: 1-0 (16´):Mario aprovecha un error de Sergio para anotar a puerta vacía. 2-0 (50´):Aduriz, de cabeza. 3-0 (58´):Julio, a placer. 4-0 (87´);Webó, de penalti.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la tercera jornada de liga en Primera, disputado en Son Moix ante 16.000 espectadores.
4 - Mallorca: Aouate; Josemi, Ramis, Nunes, Ayoze; Julio Álvarez, Mario Suárez, Borja Valero, Tuni (Martí, min. 83); Víctor Casadesús (Pezzolano, min. 57) y Aduriz (Webó, min. 77).
0 - CD Tenerife: Aragoneses; Bertrán, Luna, Manolo Martínez, Bellvis (Ayoze, min, 61); Ricardo, Román Martínez; Alfaro, Kome (Dinei, min. 70); Richi; y Nino.