M. DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Tenerife sigue a la espera de recibir noticias desde la Federación para confirmar el ascenso en los despachos de su equipo filial a Segunda División B. Es el resultado de la caída a Tercera del Fuerteventura, equipo que no pudo cumplir con los pagos que tenía pendientes ante la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), lo cual motiva que no pueda continuar en la categoría de bronce. La normativa vigente establece que sea el Tenerife B el que ocupe su vacante por haber sido el que más puntos obtuvo en la fase regular en el grupo de Tercera División adonde caería el Fuerteventura.
Eso sí, hay otra posibilidad. Si el conjunto majorero no se inscribiera y se viera abocado a la desaparición, la reglamentación apunta al Castillo –como equipo con mejor coeficiente en la fase de ascenso– como aquél que subiría. Por este motivo, en el callejón del Combate sigue el compás de espera, previsiblemente sólo hasta el viernes. Debe de ser entonces cuando la Federación resuelva definitivamente los casos derivados de los impagos ante la AFE y dé a conocer, oficialmente, los ascensos y descensos administrativos. Sesé Rivero, responsable de la cantera del Tenerife, apunta que al club "no le queda otra que aguardar noticias". Sea como fuere, insiste en que no habrá cambios si el equipo cambia de categoría, pues "la estructura de la plantilla será prácticamente similar, por no decir que será la misma también en Segunda B".
Alegaciones del fuerteventura a su descenso
"No entendemos cómo puede decretarse el descenso administrativo del Club cuando, según le consta al señor Movilla, presidente de la AFE, disponemos de 450.000 euros de un convenio con el Gobierno de Canarias". Son las alegaciones del Fuerteventura, que ayer reaccionó a su regreso a Tercera División con un comunicado remitido por su presidente, Manuel Magdalena, a los medios de comunicación. El club majorero no se da por vencido y ha determinado recurrir su descenso. Eso sí, todo apunta a que se descarta por parte de sus gobernantes la opción de la desaparición, lo cual casi difumina definitivamente que el beneficiado para ocupar la vacante del Fuerteventura sea el Castillo.
Magdalena asegura que pueden llegar a ser "ilegales" las sanciones –en forma de descenso– impuestas por la Federación ante los incumplimientos con sus futbolistas. Asimismo, recuerdan que "ocasionan un daño de difícil reparación" para el equipo oriental.