Baloncesto. LEB Oro
CARLOS GARCÍA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Por fin hubo fumata blanca. Después de varias semanas de constantes especulaciones y con el silencio y la intriga como grandes abanderadas en su consejo de administración, el Tenerife Baloncesto anunció ayer el nombre de su entrenador para el próximo curso. Descartado Rafa Sanz por cansancio –el del cordobés por no recibir una propuesta de renovación–, los dirigentes blanquiazules se decantaron por un hombre de la tierra, Iván Déniz, cuyo nombre se vinculó al equipo del Santiago Martín casi desde la Final Four de Fuenlabrada y que ha terminado siendo el escogido tras desechar otras opciones, bien por no ser accesibles económicamente –Moncho Fernández–, o bien por no dar con el perfil deseado –Víctor Armijo–.
El propio Déniz –tras pasar por el Murcia, el Plasencia y dos años por México– considera que su nueva andadura en el club blanquiazul supone para él "un reto muy importante", y más "después de varias temporadas fuera de la Isla". Por ello, el Flaco admite estar "muy ilusionado" para empezar a dirigir un proyecto que desea tenga "tanta fuerza como en los últimos años" y que a la vez "permita a la entidad seguir creciendo". También admite el nuevo entrenador tinerfeñista que "la espera" por la noticia de su fichaje "ha sido larga y dura" y recordó que "el volver a España y en concreto a Tenerife siempre fue una prioridad desde hace tiempo". "Es una apuesta importante para mí y quiero aprovecharla, tratando a la vez que la gente se ilusione con un proyecto de la tierra".
La última vez que Déniz militó en el Tenerife Baloncesto fue en la campaña 05/06, cuando durante unos meses ejerció de ayudante de Ángel Jareño, aunque su mayor protagonismo en la nave blanquiazul lo tuvo en el curso 03/04, cuando incluso ejerció durante nueve jornadas como primer entrenador en la Liga ACB. Iván dice que desde entonces han cambiado bastantes cosas. "Cuando llegué al Tenerife tenía 29 años y ahora tengo 36; he vivido muchas situaciones diferentes por lo que el Déniz de ahora no se parece demasiado al de entonces", señalaba ayer el preparador tinerfeño.
La economía. Uno de los mayores obstáculos que deberá sortear Déniz en su regreso a La Hamburguesa es una clara rebaja en el montante que tendrá para confeccionar la plantilla. "El momento económico no es el ideal, pero soy una persona valiente y con mucha ambición y estoy convencido de que puedo hacerlo bien", apuntaba ayer. "Hay que ver hasta dónde podemos llegar y por eso no puede ser es que por tratar de retener o fichar a un determinado jugador nos hipotequemos", añade el técnico que sabe que puede "tomar alguna decisión que en un principio no guste", pero que "será necesaria para el bien del club". Por ello, Iván pide a la afición "un poco de tiempo" para que se empiece a consolidar "un proyecto totalmente nuevo" y que a su entender podría terminar de explotar en un plazo de dos o tres años.
"Defender y correr", dos de las señas de su plantilla
Acostumbrados con Rafa Sanz a ver partidos en los que los marcadores rondaban muchas veces la centena, el Tenerife Baloncesto del próximo año diferirá bastante en su estilo de juego. "Mi idea es tener un equipo intenso, agresivo, que defienda y corra, que es lo que siempre se ha hecho en Tenerife", señalaba ayer Iván Déniz, que a su vez recordó que "en los dos años que estuve en México fuimos la mejor defensa, tanto en la liga nacional como en el Torneo de las Américas". El nuevo preparador del cuadro blanquiazul reconoce que no le "gusta depender de nadie en ataque" y no le importaría dejar a sus rivales "en 60 puntos", algo que a su entender "no va reñido con la posibilidad de que la gente se identifique con el equipo y se divierta con su juego".