MANOJ DASWANI | SANTA CRUZ DE TENERIFE
-¿Sabe a gloria ese minuto en la final de Roma?
-Sí, ésa es la verdad. Estoy realmente muy contento por los tres títulos conseguidos y especialmente por haber tenido ese minuto de gloria en la gran final. No era fácil, lo todos podíamos estar allí y yo tuve la suerte enorme de poder estar… y jugar.
-¿Se lo esperaba?
-Lo veía difícil porque sabía que iba a estar complicado incluso lo de entrar en la convocatoria. Tenían que quedarse dos por fuera, y para mí la primera sorpresa fue ésa, estar en el banquillo. Una vez allí, por supuesto que deseas participar y tuve el privilegio de hacerlo aunque fuera sólo en el último minuto. Salí y jugué un minuto casi testimonial, prácticamente sólo para despedir a Andrés [Iniesta], pero eso de verdad me deja una satisfacción enorme. Fue un momento histórico, y así lo valoro.
-Dicen sus padres que se emocionaron cuando saltó al campo, ¿y usted?
-Sí, sentí mucha emoción en ese momento. Ya prácticamente sabíamos que estaba ganada la final y que el triplete era un hecho, así que me propuse disfrutarlo al máximo. Sabía que estaba mi familia ahí: mis padres, mi hermano Jonathan, mi novia, la familia de mi novia… Ya he dicho muchas veces que éste es un año inolvidable para mí, pero sé que también lo es para ellos y por su apoyo les estoy agradecido.
-El cambio de Guardiola fue interpretado por muchos como una señal en clave de futuro y también como un gesto hacia usted…
-Ya sabemos que el míster confía mucho en mí y me lo ha demostrado no sólo esta vez, sino en muchos partidos. Le estaré agradecido siempre. Además, es que el cambio por Andrés el miércoles fue muy relevante. Despedir a un jugador de su importancia, siendo él quien nos ha dado tanta energía para llegar hasta lo que hemos conseguido, pocas palabras quedan para explicarlo. Ahora nos queda seguir disfrutando de este éxito… y asimilarlo, que tiempo nos va a costar.
-Debe de ser muy especial poder subir al palco y tocar la copa, aunque para usted ya empieza a ser costumbre…
-Es algo que también te queda para siempre. Recuerdo que subimos al palco y que nos saludó el Rey. Me dio la enhorabuena por haber ganado el título y la verdad es que fue un momento muy entrañable. Es una persona muy cordial y estoy honrado, si no de conocerle, sí de haberle estrechado la mano y haber participado de un instante tan especial.
-Eso fue lo que vimos. ¿Y luego? ¿Qué pasó?
-Pues seguimos celebrando el título con nuestra afición, detrás de una de las porterías. Fue otro de los momentos mágicos de la noche porque quisimos volcarnos con nuestra gente, ésa que nos acompañó hasta el final, en todo momento. Luego, en el vestuario, continuó la fiesta. Creo que aún entonces no éramos conscientes de lo que habíamos conseguido, que era histórico. Hoy ya, con la calma, de alguna forma sí empezamos a asimilar la grandeza de lo logrado, y empieza a valorarse en justa medida el triplete. Algo que, seguramente, sea difícil de igualar y de repetir.
-Ya le habrán contado que no sólo hubo fiesta en Roma. Aquí, en Tenerife, la gente se echó a la calle.
-Ya me han dicho que hasta había aficionados coreando mi nombre, y me quedo sin palabras cuando me lo cuentan. Es algo que me llena muchísimo y me deja aún más satisfecho. Si ya importante es ganar, también lo es que te veas reconocido por tu gente, y yo así me siento.
-¿Cuántos mensajes llegaron a su móvil?
-Fue una locura. Empezaron a llegar hasta que se me quedó sin batería. Ahora que vuelvo a la tranquilidad, procuraré contestarlos a todos.
-Uno de los mensajes era el de Iván Rodríguez, el que fue su entrenador durante siete años en el San Isidro. Dice Iván que, un día, le dijo usted: "Quiero ser futbolista". Y no paró hasta conseguirlo.
-La gente que me conoce sabe que desde pequeñito siempre decía lo mismo: quiero ser futbolista... y llegar a este momento que siempre había soñado. Ahora, lo que espero, es continuar muchos años. Es normal que Iván lo sepa. Ha estado conmigo muchos años y me conoce muchísimo, como persona y como futbolista. Es el que me llevaba a los entrenamientos de pequeño y sabía perfectamente cuánto podía dar de mí y hasta dónde podía llegar. Le estoy muy agradecido a él y a su familia, y aprovecho para mandarle un abrazo. Como entrenador y como persona, me ha ayudado muchísimo.
-¿Quiere decirle algo a la gente de Tenerife?
-Gracias, gracias y gracias. No tengo más palabras por tanto cariño y tanto apoyo. También les diría que voy a procurar seguir así, trabajando de la misma forma, haciéndolo lo mejor posible.
-Y el año que viene, ¿Tenerife-Barça?
-Siempre he dicho que le deseo lo mejor al Tenerife y espero que consiga el ascenso porque es en Primera donde tiene que estar. Ojalá.
-¿Le veremos en el Heliodoro el día del ascenso?
-En cuanto acabe el partido de liga con el Deportivo, no sé si habrá algún amistoso más con el club, pero nada más me den vacaciones, iré para allá. Ya tengo ganas.