CARLOS JORGE | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Cuando Manolo Martínez ofreció su rueda de prensa todavía no había nadie en las inmediaciones de las taquillas del Heliodoro Rodríguez López. A partir de las 14:00 horas, los aficionados comenzaron a dejarse sentir. El Tenerife se juega buena parte de sus opciones de ascenso, el próximo domingo, contra el Alavés y su hinchada volverá a estar al pie del cañón. "Si yo fuera un aficionado, estaría esperando ya al partido del próximo domingo", declaró Manolo Martínez. "Sólo restan tres encuentros en la Isla, a cual más fundamental, y si cuando jugamos contra Las Palmas era importante, ahora lo será mucho más por lo que dicta la clasificación", puntualizó.
Además explicó que "contra el Alavés no será fundamental porque los principales causantes de la derrota nos podamos reafirmar con una buena actuación sino porque es un encuentro importantísimo". El central alicantino recordó que "queda muy poco, estamos en una situación inmejorable y dependemos de nosotros mismos". "Viendo el último rival al que nos enfrentamos, pienso que somos merecedores de ocupar la posición que ahora ostentamos", afirmó Manolo. De paso expuso que "tenemos que ser realistas y la racha que llevábamos estaba fuera de lo normal". "Ahora aspiramos a que todo siga igual", deseó. "En este tramo final hay que seguir apoyando a este equipo, porque será primordial", admitió. "Estamos tranquilos, a pesar de esa derrota", resumió.
Mea culpa. El dos a cero contra el Hércules llegó fruto de un error de Manolo Martínez. El de Bigastro asumió su fallo. "Soy uno de los principales culpables de la derrota del otro día", confirmó, "y hay que sacar pecho cuando toca e igualmente cuando uno comete errores, lo tiene que reconocer". "Soy futbolista y estas cosas entran dentro de este deporte", relató antes de insistir en su desafortunada labor: "Soy uno de los principales culpables, por no decir el que más, de la derrota del otro día". En su opinión, "que falles en un partido no hace volverte loco". "Es difícil que un futbolista o toda una línea rindan a gran nivel durante toda una temporada", esgrimió. "No es que me honre, es la realidad", aunque luego fue un poco más allá en sus reflexiones: "Está claro que aquí el principal culpable, para lo bueno y para lo malo, debe ser siempre el colectivo". "Estamos ahí arriba porque todos venimos haciendo las cosas muy bien, pero si vemos los errores podremos mejorar en el poco futuro que le queda por delante a esta competición", sostuvo.
Sobre Tote. Manolo mostró su malestar al ser cuestionado por lo que sucedió en el túnel de vestuarios con Tote. "De ese tema no voy a hablar porque la verdulería se acabó la semana pasada", pero a renglón seguido añadió que "estoy un poco hasta los cojones de que me pregunten de ese tema". "Yo respondí con el máximo respeto, pero es que es un tema extradeportivo que no me corresponde", afirmó, "y cuando terminó el partido aquí no hice ningún comentario y sólo aclaré algunas cosas". "Vuelvo a decir lo mismo, lo que pase dentro del campo ahí se queda", remarcó. "La semana pasada, más que la rueda de prensa previa a un partido, parecía la búsqueda del morbo", proclamó, "y en su momento aclaré unas cosas, pero fuera del campo no hablé de compañeros, ni de árbitros ni de tonterías". "La semana pasada, por respeto a los medios de comunicación, respondí a muchas preguntas que me sentaron mal y entiendo vuestro trabajo, aunque ahora ya está todo olvidado", subrayó.
De la cita contra el Alavés significó que "yo prefería que fuese el domingo, primero porque me da más tiempo para recuperarme de mi lesión y también porque hay compañeros con molestias". "Siempre me gustó jugar los domingos y me parece que en la Isla es el día del fútbol", manifestó. El zaguero blanquiazul no se entrenó, ayer, junto a sus compañeros: "Tengo una contractura, aunque espero estar bien para el próximo domingo". En el José Rico Pérez, "fuimos nosotros y perdimos manteniendo nuestra identidad".