No quería que acabara este diario del derbi sin la posibilidad de despedirlo como ustedes se merecen. Ayer apenas tuve tiempo para dedicarles unas líneas por todo lo intenso que fue un día que todos -ustedes y yo- ser´a difícil que olvidemos. Aún así, tampoco hoy no es un día fácil para escribir porque lo dediqué a disfrutar de la romería y de Tegueste. Otra fiesta.
Posiblemente era necesario que pasara el tiempo para que nos diéramos cuenta -todavía más- de la importancia de lo conseguido ayer en el partido contra la UD Las Palmas. Lo más grande es que noventa minutos de fútbol y un triunfo ante el eterno rival -¡en un estadio lleno!- bastan para hacer feliz a mucha gente, y eso precisamente es lo que he notado hoy. Ha sido, por cierto, el día que más fotos me he sacado y más alegría he notado desde el día que llegué. El esfuerzo valió la pena. Y valió la pena también estar con ustedes toda esta semana en esta iniciativa del periódico La Opinión de Tenerife que agradezco sinceramente.
Ha sido, otra vez más, una buena forma de estar en contacto con los aficionados, que nuevamente me han emocionado con sus mensajes de ánimo y de apoyo incondicional desde principios de semana. A todos, aunque suene reiterativo, gracias una vez más. Esto no ha acabado y puedo garantizar que seguiremos dándolo todo... hasta el final. Es ése nuestro compromiso.
¡Hasta la próxima!