CARLOS JORGE | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Heliodoro será esta tarde una caldera blanquiazul. A partir de las 17:30 horas, el balón comenzará a rodar. Tenerife y Las Palmas lucharán por algo más que tres puntos. Los primeros quieren alimentar, una jornada más, el sueño del ascenso. Su rival aspira únicamente a salvar la categoría de la forma más digna posible. Todos querrán ganar. Pero la cita para el tinerfeñismo es doblemente importante. No hay duda.
Los días previos a este clásico se han vivido de forma muy intensa, sobre todo desde la orilla chicharrera. La expectación desbordó cualquier tipo de previsión. En pocas horas se agotaron las alrededor de 8.000 entradas que el Tenerife puso a la venta para este clásico. Luego llegó el apoteósico recibimiento que le tributó a los suyos la parroquia local tras la victoria en Anoeta. La Opinión de Tenerife trató de aportar su granito de arena a la fiesta del fútbol canario, con varios reportajes que fueron posible por la desinteresada y total predisposición mostrada por todos los protagonistas.