LORENZO DORTA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Cemex Tenerife tratará hoy (21:00 horas, pabellón Pancho Camurria) de resolver por sí mismo el problema en el que a falta de dos jornadas se ha visto inmerso como consecuencia de su irregular temporada. Para ello, deberá ganar al potente Coinasa Liceo, tercer clasificado, que aún se juega conservar esa plaza. La amenaza del descenso es una realidad, si bien podría salvarse de ese mal incluso sin puntuar en ninguno de los dos encuentros que le restan por disputar.
El objetivo del equipo tinerfeño es lograr al menos un punto en estos dos últimos partidos. Como quiera que el siguiente será ante el temible Igualada, los blanquiazules echarán el resto en el duelo de esta noche para ponerse a salvo definitivamente. Pese a que el Voltregá es el antepenúltimo, al presidente del Cemex, Federico Almenar, le preocupa más el Mataró que está situado el segundo por la cola. "Ellos tienen dos partidos fáciles y si nosotros perdemos los dos nos superarían en el golaverage genearal [en el particular están empatados]", explicó Almenar.
Para colmo, la empresa de hoy se complica aún más para el Cemex como consecuencia de los inconvenientes físicos que arrastran algunos de sus jugadores. La mayor preocupación reside en el estado de Lucas Ordóñez, que ya jugó infiltrado ante el Vic este pasado sábado, y el de Quim Pujadas, que padece una lesión en su espalda que también requirió de atención médica esta pasada semana. En principio, Mateo de Ramón cuenta con ambos para este duelo, si bien habrá que aguardar a ver cómo evolucionan en las últimas horas.