La canaria de Alejandro Sanz

La bajista Brigitte Sosa forma parte de la banda del artista madrileño desde 2012

05.08.2016 | 04:23
Alejandro Sanz cede el centro del escenario y el protagonismo a Brigitte Sosa durante una actuación.

El espectáculo de Alejandro Sanz aterriza esta semana en el Archipiélago -el viernes en La Laguna y el domingo, a las 21.30 horas, en el Anexo del Estadio de Gran Canaria,- con la gira 'Sirope Vivo 2016' y en una posición destacada de su banda se sitúa una bajista grancanaria. Brigitte Sosa lleva cuatro años junto al cantante y compositor madrileño pero se expresa especialmente ilusionada ante esta doble cita, la primera vez que actúa con Sanz en su tierra.

Brigitte Sosa recuerda con especial cariño una noche de junio de 2013 en el Estadio Olímpico de La Cartuja, en Sevilla. Más de 25.000 personas acudieron al reclamo de Malú, Jamie Cullum, Manolo García, Pablo Alborán, David Bisbal, y sobre todo, para ver a Alejandro Sanz como maestro de ceremonias y gran protagonista de la velada. Y entre todas estas estrellas, surgía ella, poderosa sobre el escenario con su Music Man Stingray color burdeos y un solo para introducir al público a la melodía de Cuando nadie me ve. "Un aplauso para la mejor banda del mundo. Lo siento por los extranjeros", interrumpió el cantautor, guitarrista, compositor y músico madrileño el día en el que faltó a su rutina. "Siempre me presenta como canaria. Estemos donde estemos, siempre dice eso de: 'Desde Canarias, Brigitte Sosa'. Así que arriba Canarias". Y es que ella es la canaria en la banda de Alejandro Sanz.

Brigitte Sosa, criada en Hoya de la Plata, lleva cuatro años en la banda de Sanz y, como tal, acumula cientos de horas de vuelo sobre el escenario junto a uno de los artistas más influyentes de la música latina. Pero, después de dos giras, está ahora a pocas horas de debutar junto al ídolo en su propia tierra, con las dos fechas programadas en el Archipiélago de la Gira Sirope Vivo 2016; hoy en La Laguna (Estadio Francisco Peraza, La Manzanilla) y este domingo día 7 de agosto en el Anexo al Estadio de Gran Canaria.

Desde que se incorporó a la familia de músicos que viaja con Alejandro Sanz por todo el mundo en 2012, en el último concierto de la gira Paraíso Express, Sosa pone el groove, el ritmo y la fuerza en los conciertos del artista español con mayor número de Grammys (17 latinos y 3 americanos) y más de 23 millones de discos vendidos.

Pero los orígenes de esta bajista están en el folclore canario: en el timple y el laúd. A los 16 empezó a tocar el bajo, al considerarlo un instrumento óptimo para cualquier estilo. Se inició entonces con la música latina en un buen número de orquestas de la tierra, como Mermelada o Golosina. Después arrancó su periplo en la música moderna con Mussa, un proyecto en el que participaron Nau Barreto y Javier Moreno, de Efecto Pasillo.

La oportunidad con Alejandro Sanz fue del todo fortuito. Brigitte se había mudado con su bajo a Madrid y, ocasionalmente, participaba en jam sessions con los que sumaba algunos euros para pagar el alquiler. "Estaba tocando en La Coquette, me vieron y me propusieron participar en un casting. Pasé cuatro pruebas. Al final me cogieron y sigo con ellos", recuerda ella.

Desde entonces ha participado, como fija en la banda y en todos los conciertos de Sanz. Su posición de partida la sitúa a la izquierda del artista "con las chicas", señala, antes de explicar que el escenario se divide en dos, con la batería en el centro y ella se coloca junto a una corista, una pianista y una trompetista. "Empecé con mucha ilusión con este proyecto y con esta misma ilusión sigo, porque para cualquier músico es un sueño tocar con Alejandro. Es un gran compositor, un gran músico y una gran persona; cercana y atenta", apunta, antes de señalar que la relación y convivencia en las giras es el de "una pequeña gran familia. Él busca eso y la sensación es brutal".

Brigitte se reconoce seguidora desde la infancia de la carrera de Alejandro Sanz. "Uno de mis sueños era tocar con él. Siempre me fijaba en sus bajistas, en cómo trabajaban las grabaciones y producciones. Siempre me ha parecido genial y ahora tengo la oportunidad de tocar con él", valora la bajista.

Esta intérprete se define como una bajista a la que le gusta groovear, nunca desde el virtuosismo sino desde el acompañamiento. Por eso, una de las cosas que más disfruta es el rato a solas en el que improvisa y desarrolla nuevas ideas con Alejandro a la guitarra. "Es un genio a la guitarra. Suele pasar en las pruebas de sonido. El llega, coge la guitarra y grooveamos, que consiste en disfrutar de la música y el ritmo y creamos", explica segura de que el encuentro entre músicos genera grandes ideas que luego "siempre se aprovechan".

El escaparate que supone tocar con Sanz ha abierto muchas puertas en la carrera de Sosa, que es reclamada como músico de sesión, para grabaciones, y también para tocar en directo con otros artistas. Pero ha tenido que descartar muchos proyectos al no poder compaginarlos. Su prioridad profesional está con Alejandro Sanz. "Lo llevo escuchando mucho tiempo y ahora toco los temas que me gustaban con 15 años y que soñaba", señala antes de elegir tres: Y solo se me ocurre amarte, El alma al aire y Mi niña. Eso sí, prepara un disco de blues-rock, su otra pasión, ya que entre sus artistas preferidos, junto a Alejandro Sanz, hay un hueco especial reservado a la guitarra de Jimi Hendrix.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine