Juan Carlos Fresnadillo: "Tengo la sensación de que soy un producto inevitable de esta tierra"

"A través de la fotografía descubrí que soy cineasta" P "La realidad es mi instrumento de trabajo", asegura el director de cine tinerfeño

29.05.2016 | 14:53
Juan Carlos Fresnadillo horas antes de la inauguración de su primera exposición fotográfica.
Juan Carlos Fresnadillo: "Tengo la sensación de que soy un producto inevitable de esta tierra"

El director de cine Juan Carlos Fresnadillo (Tenerife, 1967) inauguró el pasado viernes en TEA Tenerife Espacio de las Artes Limbo, su primera exposición fotográfica. Fresnadillo, afincado en Los Ángeles, es actualmente el cineasta canario más internacional que hizo historia en 1997 cuando logró que su primer cortometraje, Esposados, estuviese nominado a los Oscar.

¿En qué limbo se encuentran sus fotografías?

Me encanta descubrir personajes y lugares que parece que están en transición entre dos mundos y en ese sentido creo que mis fotos son reflejo de un estado emocional de personajes que están en una especie de cruce de caminos: pueden ir a un lado luminoso o hacia otro más sombrío. Reflejar ese momento, plantean un misterio entorno a esa situación de personajes que están como en transición, en búsqueda, es algo que me atrae profundamente y que inevitablemente en mi mirada aparece constantemente. Los procesos de cambio, de transformación, que llevan un movimiento emocional, es parte del universo narrativo y visual que más me interesa y que en esta exposición está reflejado y también en mis películas. Creo que el limbo hace referencia a ese lugar intermedio, temporal, que te prepara o estimula a ir hacia un lugar y depende de ti que sean luces o sombras. Mis fotos plantean una atmósfera misteriosa, no se sabe muy bien hacia dónde van esos personajes. Este cruce de caminos se intuye en cada una de ellas pero la resolución de ese universo está en la mirada del espectador.
Ese misterio responde a su mirada cinematográfica, a ese thriller y suspense, que también se ve en todas sus fotografías.
Sí, el suspense de alguna manera es mi género favorito porque me encantan los personajes que están en lugares sombríos y que las circunstancias que se proponen los desafían o invitan en un sentido o en otro. Me siento muy cómodo en ese universo de lo enigmático y misterioso. En la fotografía me conecto inevitablemente con ese suspense.

Decía el comisario de su exposición, David Olivera, que usted fue fotógrafo antes que cineasta.

Es curioso porque mi primer acercamiento a lo visual fue la fotografía. Cuando tenía 17 años cogí la cámara y empecé a hacer fotografías yo solo. Empezando de esa manera y a través de la fotografía descubrí que en realidad lo que más me interesaba era contar historias. Todas las fotos que hago son narrativas porque proponen un enigma que tiene movimiento. A través de la fotografía descubrí que soy cineasta pero un cineasta que descubre sus historias a través de las imágenes. Por eso en cada una de mis películas siempre arranco con una imagen, que es la que me obsesiona y de la que empiezo a tirar y acabo descubriendo una historia. En definitiva, cine y fotografía son diferentes caras de la misma moneda que se retroalimentan y se complementan para encontrar mi vocación como narrador de historias y creador de universos y atmósferas que tienen que ver con un tipo de estructuras e historias que se acercan a lo misterioso y sobrenatural.
Usted habla de la pulsión de captar instantes, imagino que muchos se habrán perdido por no tener la cámara en la mano.

Mi manera de hacer fotografía tiene que ver con salir a la calle y estar pendiente y atento a situaciones y momentos extraordinarios que pasan en la realidad, que es mi instrumento de trabajo. Con lo cual, hay mucho que aparece y mucho que te pierdes. Tienes que vivir con el hecho de que hay muchas cosas que te vas a perder pero afortunadamente hay muchas otras que capturas.

¿Qué opina de la evolución de al tecnología que quiere ponernos lentillas capaces de sacar fotografías?

Vivimos en un mundo tecnológico que, poco a poco, se acerca más a nuestro cuerpo y efectivamente acabaremos todos con esas lentillas donde se proyectarán imágenes virtuales y la realidad se va a configurar como algo real y algo virtual. Creo que la tecnología nos puede ayudar pero soy crítico cuando se abusa de ella. Por eso la fotografía es algo muy excitante, porque tiene algo manual, físico.

Muchas personas que alcanzan el éxito dicen no ser profetas en su tierra pero en su caso es lo contrario. ¿Cómo se siente siendo tan querido aquí?

Muy honrado y privilegiado. Haber nacido aquí, haberme criado y educado en esta isla fue algo fundamental y decisivo en mi vida. Como isleño tengo que decir que parte de todo mi gusto por las historias fantásticas y misteriosas tiene que ver con haber nacido en esta isla por sus lugares y parajes tan enigmáticos y misterioso que Tenerife tiene. Tengo la sensación de que soy un producto inevitable de este lugar y que por muy lejos que me vaya seguiré llevando esta tierra dentro de mí, en mi corazón y mi alma. Hacer mi primera exposición fotográfica aquí es una manera de honrar y venerar precisamente el lugar donde me configuré y se sentaron las bases de mi creación artística.

Lleva muchos años viviendo en Los Ángeles, ¿está al tanto de la actualidad audiovisual isleña?

Estoy muy al tanto porque tengo muchos amigos aquí y vengo cada vez que puedo. Me escapo a ver a mi madre y mi hermano que viven aquí, con lo cual estoy muy conectado. Sigo muy de cerca algo que me parece muy positivo y optimista que es toda esta explosión en los últimos años de grandes producciones de cine de Hollywood que vienen a Canarias. Creo que es un privilegio por muchas razones, como el gran beneficio económico y cultural que aportan. Cuando era muy joven me tuve que ir a Madrid para poder estar cerca de los rodajes, en contacto con la industria. Tuve que desplazarme, que hacer un esfuerzo y salir de aquí para estudiar fuera con lo que eso significó de sacrificio. Me parece un lujo para los jóvenes canarios poder estar en contacto con producciones de tan alto nivel sin salir de aquí. Creo que eso genera un estímulo y un empuje para los jóvenes creadores que realmente es fascinante y me alegro mucho de que esté ocurriendo.

¿El objetivo del cineasta canario debe ser salir de las Islas?

Creo que ahora es posible trabajar aquí como cineasta precisamente gracias al contacto con las grandes producciones de las que se puede aprender. Ahora bien, yo creo que siempre es recomendable por una cuestión personal y de crecimiento humano conocer otros lugares, gentes, culturas. Como artista tienes que crecer y parte de ese proceso es abordar nuevos territorios y desafíos. Es muy recomendable viajar y conocer otras maneras de ver el mundo y de concebir el proceso artístico.

Muchos isleños se quejan de que técnicamente sí tienen oportunidades en estas grandes producciones pero que a nivel artístico las posibilidades merman.

Hay algo muy importante, y esta es mi opinión al respecto porque fue algo por lo que tuve que pasar, y es que creo que es posible hacer producciones animando al sector privado. Está bien pedir ayudas al sector público, demandar mayor apoyo institucional pero no creo que haya que depender de ello para hacer cosas. Mi primer cortometraje, Esposados, tuvo ayudas institucionales muy importantes pero también privadas. Con la combinación de ambas pudimos finalmente llevar a buen puerto aquella producción. Evidentemente en aquel momento había más apoyo institucional que privado pero creo que a día de hoy con lo arraigado que está el mundo audiovisual en lo privado, es posible empujar y generar la posibilidad de que este sector se interese más. Este es uno de los esfuerzos que hay que hacer como creador. Depender de lo público no es bueno. El cine es cultura pero también es industria: hay que diversificar la búsqueda de recursos.

¿Cómo se siente sabiendo que hizo historia con Esposados?

Fue algo muy emocionante e importante en mi vida. Fuimos muchos los que hicimos aquello con el apoyo de mucha gente y productoras. Supuso un paso muy grande poder hacer algo aquí y llegar tan lejos. Hace justo 20 años que ocurrió. Le tengo un especial cariño a Esposados por la bandera en la que se convirtió y ser casi el pasaporte que me permitió a mí y a otros que trabajaron en la película hacer otras cosas. Mi agradecimiento a los que participaron y lo hicieron posible será eterno.

Ha dirigido el capítulo piloto de la serie Falling Water, ¿cuál es su implicación en el proyecto?

Soy director del piloto y productor ejecutivo de toda la serie y eso hace que pueda estar creativamente implicado en todos los procesos. Creo que la televisión está viviendo un momento dorado, básicamente porque tengo la sensación de que los contenidos más maduros e interesantes, desafiantes, se han colocado en ella y el cine se ha convertido en un lugar de entretenimiento, de gran espectáculo visual, a veces apasionante ,a veces no tanto. Es interesante combinar cine y televisión, es algo en lo que estoy diversificándome. Trabajar en la televisión americana, con el alto nivel de producción que tienen y el de calidad que exigen, es algo muy estimulante. En septiembre empiezan a emitir esta serie en un canal muy importante en Estados Unidos, USA Network. Esta incursión en u n nuevo formato me permite desarrollar nuevos estilos y explorar territorios en los que seguir expresándome artísticamente.

Supongo que requiere más trabajo porque hoy en día cada capítulo de una serie es casi una película a nivel de producción.
Sí, es increíble. La televisión se está pareciendo mucho al cine en cuanto a la textura y al nivel artístico. Cine y televisión se acercan en cuanto a estilos, que no historias, y eso hace que mi posición sea muy valorada y me sienta cómodo desarrollando mi estilo en este formato.

Trabajó en un remake de El Cuervo que no llegó a hacerse. ¿Suele ocurrir esto de trabajar en un proyecto que al final no sale?
Trabajar en la industria americana es algo en lo que tienes que cambiar el chip: en Europa somos más de estar concentrados en un solo proyecto y pelearnos a muerte por él pero allí tienes que diversificarte y estar trabajando en 20 proyectos a la vez. Esto de El Cuervo fue parte una parrilla de proyectos que estaba desarrollando pero inevitablemente en esa gran paleta de posibles unos proyectos salen y otros no. Es algo muy habitual allí, parte del proceso, nada dramático.

¿Qué más tiene entre manos?

Estoy trabajando en lo que parece que será mi próxima película

¿Parece?

Sí porque esta industria es muy incierta y de repente hay cosas que empiezan a ocurrir y al final no ocurren y salen otras. Estoy muy optimista con una película, Haunted, que estoy preparando con Dreamworks sobre una visión contemporánea y moderna de un relato clásico de un autor que me fascina, que es Henry James, Otra vuelta de tuerca. Estoy en manos de este estudio, con Steven Spielberg, que siempre cuida lo que hace y permite que los directores desarrollen un estilo visual muy personal. Es un proyecto muy excitante y estamos a punto de empezar la preproducción.

En Intacto hablaba de un tipo de suerte, ¿cree que es fundamental para salir adelante?

Soy partidario de creer que la suerte es una cosa como: busca y trabaja. Creo que la suerte es más favorable si uno realmente ha trabajado y ha luchado por conseguir algo. No creo en la suerte como elemento generador de cosas importantes en tu vida. Lo que realmente genera grandes cambios y transformaciones tiene que ver con el trabajo que hace uno. Cada uno construimos nuestra buena suerte con nuestra actitud y forma de ver el mundo. Esto en Intacto se planteaba de otra manera, de la gente que se siente afortunada pero que cree que no merece esa suerte y de la culpa que se genera por ello.

Es un ejemplo para muchos y agradecerían sus consejos, ¿hay algo que haya aprendido y que tenga claro que hay que hacer?

Es difícil dar consejos pero hay una cosa que siempre ha estado en mi vida: la perseverancia, no bajar la guardia y seguir trabajando día a día en tus metas, que sean no muy lejanas. Por ejemplo, para lo que están empezando, sería: querer juntarse y ver qué dinero podemos conseguir para un proyecto. Plantearse objetivos muy concretos y saberse rodear de la gente adecuada. El cine es un arte colectivo donde el director es importante pero lo es casi tanto los que lo rodean. Es misión del director, productores y guionistas formar un equipo sólido porque esta profesión no es posible sin una buena dinámica colectiva. Es importante decirle a los jóvenes creadores que hay que aparcar el ego y pensar que hacer películas es un arte colectivo.

¿Algún sueño al que aspira?

Hay novelas que leo e imagino lo maravilloso que sería hacerlas en película. Intento no proyectarme demasiado en el futuro y valorar mucho los proyectos que ya tengo, más que soñar con grandes quimeras, que está bien, pero hacerlo demasiado no es bueno.

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