Pasión Vega: "Me gustaría llegar a cierta edad y seguir cantando porque me da la vida"

"Ahora tengo la voz mucho más cálida que cuando comencé"

25.04.2016 | 02:00
Pasión Vega en su última sesión de fotos.

La elegante voz de Pasión Vega (Madrid, 1974) sonará en Canarias la próxima semana con su Pasión por Cano, un trabajo que ya cuenta con un Disco de Oro con el que homenajea al fallecido cantautor andaluz Carlos Cano. La intérprete española despliega su don en el Alfredo Kraus de las Palmas de Gran Canaria el día 29 y, al día siguiente, sábado, llega a Tenerife para cantar en el Auditorio Infanta Leonor de Arona.

¿Qué les espera a los canarios en los dos conciertos?

Les espera un recorrido muy profundo y emocionante por las canciones del maestro Carlos Cano, por todo lo que fue su vida, sus experiencias... A través de sus canciones se ve perfectamente cuál era su manera de pensar, sus experiencias vitales y su alma. La verdad es que nos dejó un repertorio que no tiene ningún tipo de desperdicio en ninguna canción. Es una maravilla y allí vamos, a llevar mucho de esta Pasión por Cano para que podamos pasar dos noches muy emocionantes. Al menos para mí es muy emotivo.

¿Cuándo fue al primera vez que supo de Carlos Cano?

Mis primeros recuerdos se remontan a mi infancia: estar en casa con mis padres y estar escuchando su música. Estuvo en los momentos importantes de reuniones familiares en las que cantábamos siempre su María la Portuguesa, sus habaneras y La murga de los currelantes. Durante muchos años fue nuestra banda sonora junto a María Dolores Praderas y Joan Manuel Serrat. Era un imprescindible.

En esta edición especial de Pasión por Cano hay muchas colaboraciones de otros artistas. ¿Se echan de menos en el escenario?

Discográficamente hablando cuando haces un trabajo para dejarlo para siempre ha sido un lujazo que pudieran estar todos estos compañeros en el disco, pero claro, es imposible pretender que vengan conmigo de gira. Era como un regalo para el público para que lo pudiera oír de otros compañeros que también querían y admiran a Carlos Cano. En directo, como las canciones son tan imponentes y dejó un repertorio tan querido por el público, es un concierto muy vivo en el que vamos incorporando cosas nuevas a lo largo de los meses, las historias son muy variopintas, es un concierto muy divertido que pasa muy rápido. Eso le sirve al público no solo para ver el destino de estas canciones sino mi evolución en la música. Evidentemente alguien echará de menos en los conciertos a los compañeros en alguna canción, igual que yo, ¡pero no puede ser! (Ríe).

De este repertorio, ¿tiene algún momento especial durante el concierto?

Hay muchos momentos increíbles. A mí especialmente me gusta mucho una canción que no es tan conocida en general por el público, que es Sonata de la luna en Marrakesh, que en la edición especial la he grabado con la cantante israelí Noa. Me parece una canción increíble, original, lo que dice tan sensual y hermoso me parece un descubrimiento. Al volver a recordar canciones que hasta para mí han sido más olvidadas son un regalo y ésta es para mí espectacular.

¿Cómo está respondiendo el público en esta gira?

La gira se va a alargando con el tiempo porque van surgiendo nuevos teatros. Creo que a la gente le apetece escuchar estas canciones de nuevo en un registro diferente, pero al final es la esencia de Carlos Cano sobre el escenario, de sus canciones. Hace 15 años desde que se marchó y creo que es un momento bonito para recordar su música y figura. Hemos sido Disco de Oro y los conciertos están yendo genial.
También cumplen una función de revalorización y difusión del personaje de Carlos Cano.

Sí, porque al profundizar un poco más en su obra no nos quedamos en lo superficial y podemos seguir descubriendo canciones que estaban un poco tapadas por el tiempo. Todo el mundo lo añora pero muchos recuerdan las mismas canciones. Te das cuenta de que su obra está completamente vigente, es actual y podía haberla compuesto alguien de nuestro tiempo, con un mensaje muy claro, sensible y muy bien escrito. Es importante ponerlo en alza y que las nuevas generaciones puedan seguir descubriendo y encontrándose con Carlos Cano.

¿Cómo se cuida la voz?

Realmente no hago nada especial. Hay muchos compañeros que dicen llevar una vida monacal, no es mi caso, pero sí soy ordenada, descanso, me cuido, hago ejercicio, me alimento bien, mantengo la garganta hidratada, canto bastante cada día... Y poco más (ríe). ¡Reírme mucho! Creo que ser feliz es el mejor ingrediente para tener la voz bien. Aunque hagas deporte, comas sano, no fumes ni bebas, si no te ríes esto no tiene gracia ninguna.

¿Ha notado cambios en su voz con el paso de los años?

Una no se da cuenta pero si te pones grabaciones de tus comienzos lo notas: La tesitura va cambiando, la voz se te va poniendo más madura, no tan aguda... Creo que la voz que tengo ahora es mucho más cálida y redonda que la que tenía cuando comencé con 17 años. Creo que todos lo cantantes lo vamos notando con el tiempo. Igual me pasa con la voz hablada. Yo me escucho en las entrevistas y ¡madre mía! Tenía una voz de pito... Eso lo heredé de mi madre. Con la experiencia vamos adquiriendo también otras herramientas que te van sirviendo para interpretar, que es más importante que una gran voz.

¿Le teme a esa evolución?

Siempre te da miedo perder facultades. Evidentemente las tendré que perder como todo el mundo porque las cuerdas vocales son un músculo pero intentaré que sea lo mínimo: conservar la voz lo mejor posible durante todo el tiempo que pueda. Y luego, pues supliremos las carencias que vayan viniendo con las tablas, que son importantes. Mira a Charles Aznavour, con 91 años subiéndose a los escenarios. Yo no creo que vaya a llegar a tanto pero sí que me gustaría llegar a cierta edad y seguir cantando y transmitiendo esos sentimientos y experiencias porque esta profesión a los intérpretes nos da la vida. A veces no se hará con tanta voz pero sí con mucha verdad y mucho sentimiento.

¿Cómo ha vivido el paso a las redes sociales?

Pues bien, como todos los compañeros. La industria y la manera de comunicarte con el público ha cambiado. A principio me costó porque soy de la vieja escuela y no soy muy de estar con el teléfono. Las nuevas tecnologías me cuestan pero poco a poco he ido entrando. Siempre las uso desde un punto de vista profesional, nunca pongo comentarios demasiados personales, casi siempre vinculados con lo artístico, que creo que al final es lo que le tiene que importar al público. Es decir, no a modo de cotilleo sino de reflexiones, información sobre dónde vas a ir a cantar, etc.

¿A las Islas ha venido solo de manera profesional?

He ido de vacaciones también. Recuerdo un viaje increíble a Lanzarote, donde inauguramos la Biblioteca de Saramago con muchos compañeros artistas con Luis Pastor y Lourdes Guerra a la cabeza. Fueron unos días inolvidables. A Tenerife también he ido con mis padres a visitar la Isla y descansar. Es un paraíso increíble. La gente tiene un sabor y calidez que te encuentras en muy pocos sitios y es de agradecer. Creo que ese es el auténtico descanso, sentir que la gente te abraza y te trata con esa dulzura y amabilidad que tenéis los canarios. Aparte de los paisajes, claro, pero es que yo creo que los lugares los hace la gente y la de canarias es especial.

¿Le han marcado las Islas?

La primera vez que estuve fue de viaje de estudios en octavo de EGB en Gran Canaria y me quedé con la imagen de Maspalomas. Cuando llegué a esa playa me creía que estaba en un desierto, me impresionó, y esa imagen se me ha quedado para el recuerdo. Quiero volver a esa playa tan inmensa de dunas doradas.

¿Algún escenario pendiente?

Tengo un sueño muy recurrente, que se me repite mucho, que es que canto en el Olympia de París. Me encanta Edith Piaf y las grandes musas y artistas franceses. Soñando con muchas ganas todo llega en esta vida.

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