Entrevista

Mikel Erentxun: "Ahora mis fans son casi de mi edad y me puedo ir a tomar una cerveza con ellos"

"Si por mí fuera, tendría más discos en la calle; es la compañía la que me frena", afirma el cantautor vasco

08.04.2016 | 09:47
Mikel Erentxun en su último concierto en Madrid.

Mikel Erentxun cumple 30 años de carrera y se siente muy cómodo con el punto al que ha llegado a sus 50 años. Trae mañana al Teatro Guimerá de Santa Cruz su Corazones, que escribió estando ingresado tras una intervención quirúrgica.

El pasado lunes perdía la vida Manolo Tena, con el que acababa de establecer una amistad gracias al programa A mi manera.
Nos queda su legado. Al final, todos los que nos dedicamos a esto sabemos que nuestro trabajo es mas importante que nuestra persona. No le tendremos a él pero nos quedan sus canciones. Te diré que en realidad lo he conocido, tanto personal como musicalmente, a raíz de este programa . Lo conocí en noviembre y tuve la suerte de convivir con él 10 días muy intensos y se entabló una amistad my bonita y una relación muy interesante. Tuve la suerte de escuchar su repertorio y poder degustarlo.

¿Cómo se sintió en el programa A mí manera?

Muy cómodo. Dudé muchísimo si apuntarme porque no entendía muy bien el formato y yo no quería participar en un reallity. No paraban de decirme que era un programa de música y al final acepté. Y menos mal porque efectivamente el programa era como me lo habían pintado. Disfruté muchísimo porque estábamos en un entorno maravilloso donde nos trataron de lujo, de vacaciones hablando de música, tocando y subiéndome al escenario cada día. ¿Qué más puedes pedir? Fue una experiencia muy bonita.

¿Con qué se queda?

Con la experiencia. Hay unas canciones grabadas, imágenes, un disco... Eso queda para siempre.

¿Su relación con Canarias es solo profesional?

Alguna vez he ido de vacaciones pero casi siempre por trabajo. La verdad es que voy encantado porque para mí es una vacación en un sitio precioso, donde como muy bien, hace buen tiempo y encima al final me subo a un escenario y canto. Es lo mejor que puede pasar.

¿Qué le ha llamado atención?

Sé que es un tópico pero me encanta el mojo picón y las papas arrugadas. Me pongo tibio cuando voy.

¿Qué nos trae al Guimerá?

Voy a presentar las canciones de mi último disco en formato acústico. Evidentemente también voy a hacer canciones de discos anteriores. Es una manera de aproximarse a mi repertorio de manera distinta a la habitual. Este año solo hago acústico, hasta verano. Me encantan los teatros y este tipo de aforo.

¿Cuál es la principal diferencia respecto a los otros conciertos?

No tienen nada que ver. Estos son en teatros, la gente está sentada, hay un silencio que no hay en un concierto normal, no hay batería, son más improvisados, hablo más... La comunicación es completamente distinta. No es ni peor ni mejor, es distinto. El año pasado hice mi gira eléctrica y ahora toca la acústica.

Corazones se grabó, mezcló y masterizó analógicamente. ¿Esto se sigue pudiendo hacer?

Sí, aunque cada vez es más difícil y complicado. Todavía se hace y yo soy un grandísimo defensor de los métodos analógicos. Me encanta cómo suenan los discos así. Yo siempre lo he hecho pero ahora hago bandera de ello porque empieza a ser una cosa rara y a contracorriente. Me cuesta mucho económicamente y de esfuerzo grabar así y entonces me gusta alardear de ello.

¿Lleva más tiempo?

No sé si más tiempo pero es difícil, te obliga a tocar de verdad. Cuando grabas en digital los fallos están permitidos porque las máquinas arreglan y corrigen todo. Muchos se han acostumbrado a eso y no han hecho una toma completa jamás.

¿La discográfica pone pegas?

Me rodeo de gente que piensa como yo, así que grabo en estudios analógicos. En este reducto de locos no estoy solo yo (ríe).

Lleva más de la mitad de su vida en escenarios, ¿cómo se siente haciendo estos números?

Produce bastante vértigo. Espero que todavía me quede otra mitad porque tengo muchas ganas de hacer más cosas. El recorrido ha sido muy largo y estoy muy orgulloso de todo lo que he hecho.

Muchos artistas se plantean producir a otro cuando lleguen a cierta edad, ¿cómo se ve usted dentro de 10 años?

No me importa producir a otra gente, me gusta, es algo que he hecho muy esporádicamente, pero todavía tengo muchos planes de cosas que quiero hacer y dentro de 10 años me gustaría estar viajando a Canarias para llevar el disco de ese momento. Me gustaría seguir la vida que llevo ahora. Tengo un ritmo que me gusta, de dos conciertos a la semana en sitios no muy grandes, y quiero mantenerlo.

¿Le queda algún estilo o instrumento pendiente?

No. Ya lo que quiero es seguir haciendo canciones buenas. Hace mucho que no tengo la inquietud de nada nuevo, simplemente lo que quiero es disfrutar con mi trabajo.

¿Cómo se plantea la grabación de los discos?

No me lo planteo. Cuando tengo canciones grabo un disco y punto. Lo que ocurre es que escribo canciones constantemente, con lo cual siempre tengo material para grabar y es la compañía de discos la que me suele estar frenando. Si por mí fuera tendría más discos en la calle de los que tengo.

¿Lleva un bloc para las ideas?

Antes sí pero ahora no hace falta porque lo apunto en el móvil. Creo que es lo único bueno que tienen las tecnologías, que puedes grabártelo todo instantáneamente.

¿Cómo lleva la relación con los fanes en las redes sociales?

Me ha costado bastante acostumbrarme. Ahora con mi Twitter y mi Instagram tengo una pequeña relación con los fans que no está mal. Poderte comunicar con un fan que está en Lima, Los Ángeles o Madrid al momento está muy bien.

¿Han evolucionado los fanes?

Cuando empezamos con Duncan Dhu los fans tenían 17 años y gritaban, se desmayaban y ese tipo de cosas. Hace mucho que no tengo eso. Los de ahora son casi de mi edad y son fans con los que te puedes ir a tomar una cerveza o a cenar; son gente a la que le gusta mucho tu música, como yo puedo ser fan de otros. El otro día lloré a lágrima viva viendo a Bob Dylan, soy superfan, y por eso entiendo que haya gente que se emocione con mi música porque la música es eso: emoción y sentimiento.

Muchos recuerdan esa época de Duncan Dhu con cariño, ¿qué siente al mirar atrás?

Igual, mucho cariño. Los recuerdos son buenísimos, fue una época maravillosa e irrepetible. Lo que no tiene mucho sentido es vivir de nostalgias, sumergido en una mirada hacia atrás. Siempre he tratado de mirar hacia delante y eso a veces es difícil, sobre todo cuando tienes mucho éxito al principio, como nosotros, y se convierten en pesos que cuesta arrastrar. Aunque tengo un pasado gigante de 30 años, 24 discos, cientos de canciones y miles de conciertos, sigo pensando que lo mejor está por llegar.

¿Algún consejo para los que buscan triunfar en la música?

Lo de querer triunfar es el error. A la música hay que llegar por placer. Si solo piensas en eso lo normal es que no te llegue y creas que eres un fracaso y no: Tener un grupo e ir todos los sábados a tocar la guitarra ya es un éxito aunque no te escuche nadie. Hay que disfrutar de la música y hacer buenas canciones.

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