Ana Morgade: "Un cómico tiene que teñir de comedia todo lo que le pasa, sea bueno o malo"

"La Gala Drag hay que verla una vez en la vida, es como una peregrinación del ´glamour", afirma la actriz, presentadora y humorista

09.03.2016 | 13:40
Ana Morgade.

La actriz, presentadora y humorista madrileña Ana Morgade estará este sábado en la Isla por el espectáculo Yo también voy show, junto a las también monologuistas Llum Barrera, Antonia San Juan y Sara Escudero. Será en el pabellón Santiago Martín de La Laguna a partir de las 21:00 horas. Las entradas para la función, producida por la compañía canaria MoMa Producciones, se pueden conseguir en Entrees y Ticketmaster desde 24 euros.

¿Qué han preparado para este Yo también voy show?

Pues las cuatro vamos a hacer monólogos de humor pero nos ha costado ponernos de acuerdo porque yo quería hacer danza contemporánea, Llum estaba muy a favor de hacer una cosa de copla, Sara quería hacer una conferencia tipo la ONU reuniendo a varios y países y a Antonia no la hemos podido localizar todavía. Así que nos hemos dicho: vamos a tirar esta vez por monólogos de humor y ya más adelante vamos viendo (bromea).

¿Estarán juntas en algún momento del espectáculo?

Es muy posible: si Llum se arranca a cantar nos hemos comprometido a hacerle los coros. Esto es cierto. Cada una va a tener su espacio para estar frente al público solas pero como somos amigas y residentes en ciudades que están cerca, probablemente vamos a meternos alguna en el momento de otra.

¿Qué tal la experiencia presentando la última gala Drag Queen del Carnaval de as Palmas?

Fue una maravilla. Nunca había podido verla en directo, siempre en televisión con la pantalla de por medio. Estar allí y respirar ese ambiente es un alucine. Lo decía esa noche y lo mantengo: la Gala Drag es una cosa que hay que ver una vez en la vida, es como una peregrinación del glamour. Es un eventos de fantasía, color, baile, talentazo... Es una pasada verlo en directo.

Se la veía bastante cómoda.

Yo estaba encantadísima. Además, tuvimos mucha suerte José Corbacho y yo porque Yanely Hernández, una experta y superveterana en este asunto, nos estuvo ayudando y lo coordinaba todo. Estábamos muy tranquilos con ella y fue un placer trabajar así. Tenéis una cómica y presentadora estupenda.

¿Suele pasar por las Islas?

He tenido pocas ocasiones de visitarlas, la verdad. He ido tanto a disfrutar de vuestro clima maravilloso y vuestras playas increíbles como alguna vez a currar pero menos de las que me gustaría. Siempre que me llaméis pienso ir, te lo digo.

¿Cómo crea sus monólogos?

Lo que intento siempre es trabajar con cosas que me pasen y que sean verdad, porque creo que la base de la comedia es que la gente crea que eso te puede haber pasado. Después puedes viajar hacia a la fantasía o exageración pero tienes que partir de cosas que sean creíbles en ti. Al final, lo que creo que un cómico tiene que hacer es ir con los ojos bien abiertos y tratar de teñir de comedia todas las cosas que le pasan, las buenas y las más terribles, porque muchas veces de las experiencias más espantosas o que más te encabronan del día a día es de donde luego salen las situaciones más cómicas.

¿Lleva un bloc de notas para apuntar ideas?

No, soy un desastre. Las apunto en el móvil y luego no sé dónde las he guardado y por eso la mitad de las mejores ideas que he tenido no se harán. Me he tenido que quedar con la mitad mala, que es lo que recuerdo, y con eso voy tirando.

¿Se lanza con un monólogo nuevo o se lo muestra antes a amigos y familiares?

En la comedia el público es fundamental porque llega un momento en el que pierdes la perspectiva y ya no sabes si lo que estás haciendo es muy gracioso o pareces una imbécil. Por más que se lo enseñes a un amigo, el público es el que toma la última decisión, es el verdadero jurado del humor. Un chiste solo es un chiste si los demás se ríen, si no, es una anécdota.

¿Qué opina de los cómicos que no escriben sus textos?

A mí me parece bien porque defiendo el viejo y santo oficio del guionista. Yo muchas veces le he pedido ayuda a compañeros guionistas para darle coherencia a un texto, que le echen un vistazo o me aporten material y yo he escrito para otras personas también. Creo que no está mal. Es verdad que el oficio del cómico tal cual es el que está en todo el proceso, desde que escribe hasta que lo defiende, pero en realidad si alguien es muy bueno expresándose pero no tan bueno escribiendo, ¿por qué discriminarlo?

Teatro, cine, televisión... ¿qué le llena más?

A mí lo que me llena es trabajar, me chifla. No soy nada exquisita. El teatro siempre ha sido mi debilidad porque me gusta mucho trabajar con la gente, el proceso es muy directo, ves el resultado y es muy divertido pero eso no significará jamás que deje de hacer lo demás.

Ha trabajado como ayudante de dirección en teatro.

Sí, es muy divertido y al mismo tiempo es un infierno. Cuando eres actor tienes la última palabra porque eres el que está en el escenario pero cuando estás en la parte técnica llega un momento en el que tienes que soltar a ese polluelo y puede que vuele o puede que se estrelle pero ya no hay nada que puedas hacer. Esa sensación es superestresante. Eso sí, cuando lo ves remontar y empieza a mover esas alitas hacia el sol es una gozada.

Ayer fue el Día Internacional de la Mujer. ¿Se ha sentido marginada o en inferioridad de oportunidades en su trabajo por ser mujer?

Constantemente. Hay muchas guerras que están superadas y creo que no hay que anclarse en el pasado en estos temas pero sigue habiendo un montón de retos nuevos. Cada vez los mecanismos machistas son más sutiles porque como los grandes titulares están superados, parece que está todo resuelto y en realidad no. El machismo es un problema, no es algo que han hecho los hombres ni que solo afecte a las mujeres. La pelea tiene que empezar dándote cuenta tú misma de cuándo estás siendo machista, cuándo discriminas a otras mujeres o a ti misma por ser mujeres. Es algo que tenemos superinstalado y debemos estar atentos y ser críticos. Hay una frase que me gusta mucho del libro Cómo ser mujer, (Caitlin Moran, Editorial Anagrama, 2013) que dice que muchas veces los actos machistas están relacionados con una pregunta muy sencilla: ¿Esto ha sido educado? ¿Me habría preguntado lo mismo si no fuera una mujer? Si las dos respuestas son no, estás ante un acto de machismo.

¿Cómo se puede combatir?

La beligerancia ya no funciona porque las grandes dificultades están superadas y ahora hay que hilar fino. Para mí hay dos caminos muy interesantes: la construcción y la intrusión. Creo que lo más inteligente que puede hacer una chica es hacer comprender a los chicos que esto no es una guerra de sexos e invitarles a que entren en el mundo femenino sin prejuicios ni superioridad. ¿Cómo se hace eso? Haciendo del mundo femenino lo más interesante posible, cuantas más cosas hacemos y creamos, más interesante resultamos y más valor nos damos a nosotras mismas.

¿Cómo vive que la gente le pare por la calle?

Lo vivo con mucha sorpresa todavía. Como yo me dedico a hacer mi trabajo, así lo vivo. Cuando alguien viene de pronto y te dice Me encanta tu trabajo, por tu culpa no me echo la siesta desde hace dos años anima un montón y te dan razones para seguir trabajando. La verdad es que alucino con el afecto que nos muestra la gente cada día en la calle.

¿Tiene alguna anécdota curiosa con algún admirador?

Lo comenté cuando estaba haciendo el programa Tu cara me suena: me empezó a hacer mucha gracia que había gente en la calle que se giraba y me decía Por cierto, Lolita tiene razón, cantas mejor de lo que crees. Y claro, me costaba entender a qué se refería. Me gustaba mucho que la gente se implicara personalmente en mi trayectoria dentro del programa, me hacía mucha gracia que hasta me regañasen por no hacerle caso a Lolita.

¿Cómo es le día a día de una humorista española?

Muy parecido al de una persona que trabaja en cualquier cosa con la excepción de que nosotros intentamos no hacer chistes sin cobrar.

¿Sufre el típico comentario de Venga, di algo gracioso?

En realidad en cualquier trabajo siempre hay gente que te pide que lo hagas fuera. Cuando eres informático, todo el mundo quiere que le mires el ordenador, cuando eres médico quieren que le mires un sarpullido que le ha salido, etc. Nosotros intentamos siempre desconectar del trabajo, no hay nada peor que un payaso 24 horas, porque hay que tomarse algo en serio, si no, es insoportable.

¿Puede adelantar algún proyecto en el que esté trabajando?

Después del tsunami de trabajo que me ha venido a finales de 2015 y principio de 2016 estoy tratando de bajar las revoluciones, ver a mis padres y hacer este tipo de cosas que agradezco mucho. El otro día puse tres lavadoras seguidas y me dieron ganas de llorar. Ahora trato de parar un poco y coger fuerzas pero luego me ofrecen hacer el Yo también voy show y no me resisto.

¿Tiene alguna meta?

La máxima de Virgencita que me quede como estoy me ha ido bien hasta ahora. Cualquier cosa que venga por encima de lo que me está pasando ahora me encantará y lo afrontaré como un reto fantástico pero estoy en un momento muy bueno. En realidad nunca me he podido quejar pero ahora más que nunca, estoy muy contenta: todo por lo que he peleado y trabajado da frutos, funciona. Tal y como está el patio, no está una para quejarse por trabajar.

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