El Festival del Cuento de Los Silos construye un 'Rocinante' gigante

El artista Luigi Stinga erige una escultura de madera de dos metros

27.11.2015 | 02:00

El XX Festival Internacional del Cuento de Los Silos, que se desarrollará desde mañana y hasta el 7 de diciembre, contará durante su celebración con un Rocinante de madera que mide tres metros de largo y dos de alto. El artista encargado de crear a la criatura, el caballo donde montó Don Quijtote de La Mancha en la novela cervantina, es el italiano afincado en Bajamar, Luigi Stinga. Este especialista en madera lleva trabajando en la Plaza de la Luz del municipio silense desde el martes pasado. "La idea es terminar la pieza mañana, que es cuando comienza el festival", explica el artista a este periódico. Este año, el Festival está dedicado a El Quijote, así que, aparte del Rocinante que se está construyendo in situ, un gran molino, otro icono de la novela, ya luce en la otra parte de la Plaza.

El caballo de Stinga se encuentra sobre un escenario, en el que habrá actuaciones y monólogos que versarán sobre la famosa pieza de Miguel de Cervantes.

Para no hacer un simple caballo y parecerse a lo que podría ser Rocinante, Stinga lo ha diseñado más flaco de lo normal, que es como se le describe en la novela cervantina.

El material utilizado por Stinga es el mismo con el que formó a Cathaysa, la sirena que construyó durante la pasada celebración del Festival Mueca de Puerto de la Cruz, es decir, los restos de pino canario que consigue en una fábrica de palés. "Los materiales que uso siempre son reciclados", cuenta Stinga, quien destaca de esta madera "su bonito color anaranjado".

Los vecinos están muy contentos con el trabajo de Stinga y así se lo han hecho saber. "He recibido mucho cariño", asegura el italiano que lleva 20 años en Tenerife.

Arte efímero

La obra de Stinga se caracteriza por ser efímera, ya que suelen acabar convertidas en ceniza, o al menos eso es lo que a él le gusta. "Sé que habrá una lucha con los organizadores para conseguir esto", prevé el maestro de la madera. Stinga tiene muy asumido que sus obras "están destinadas a ser destruidas", algo que no le causa pena. "Lo que sí me dolería sería verlas destrozadas en un contenedor o ser testigo de cómo van perdiendo su color, la estabilidad y cómo se van pudriendo poco a poco", confiesa. Por eso, para Stinga lo mejor es "organizar un evento que acabe con la quema de la escultura".

El concepto que maneja Stinga para sus obras es que "la imagen perdure en la memoria de los vecinos y sus teléfonos", dice riendo el artista que se enamoró de la Isla y de una isleña. "Una vez acabada la pieza y su uso, solo perdura el recuerdo digital o mental", añade Stinga justo antes de comenzar una nueva jornada de trabajo en su Rocinante. En el caso de la sirena de Puerto de la Cruz, permaneció varias semanas en su ubicación al principio del Paseo San Telmo tras la finalización de Mueca y finalmente fue quemada en las pasadas hogueras de San Juan.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine