Retrato de una España grotesca

La Fundación Mapfre Guanarteme de La Laguna expone por primera vez en Canarias aguafuertes y litografías del pintor madrileño José Luis Gutiérrez Solana

25.11.2015 | 02:48
La barbería.

El siniestro Carnaval de Castilla ya extinto, deformes mendigos de rastros, mujeres embrutecidas, fiestas de pueblo, los suburbios de Madrid y demás imágenes grotescas del siglo XX fueron inmortalizadas a través de la técnica del grabado por el pintor y escritor madrileño José Gutiérrez Solana (1886–1945) y se exponen ahora en La Laguna, siendo su primer paso por Canarias.

La Fundación Mapfre Guanarteme canaria inauguró ayer la muestra Solana grabador. Colecciones Fundación Mapfre, que trae a la Isla 25 de los 28 aguafuertes catalogados del artista, así como cuatro de las siete litografías que se conservan. Las piezas se podrán disfrutar en la sede de la institución, en la Plaza de San Cristóbal, conocida como La Milagrosa, hasta el 19 de febrero del año que viene. A finales de ese mes estará instalada en la sede grancanaria de la entidad.

Los aguafuertes forman parte de la tirada realizada por Adolfo Rupérez y Juan Hidalgo a partir de las planchas originales que el artista dejó a su muerte. Las litografías, en cambio, pertenecen a la tirada realizada por Manuel Repila en el taller de Dimitri Pageorghiu, editadas en 1963 por Rafael Díaz-Casariego con comentarios de Manuel Sánchez Camargo.

La jefa de Actividad Fundacional de Fundación Mapfre Guanarteme, Alicia Batista Couzi, explicó en el acto de apertura que "este proyecto es el resultado de un año de trabajo entre Mapfre y Mapfre Guanarteme". La idea es abordar la colección de la fundación primigenia para analizar qué piezas son susceptibles de exponer en las Islas. Batista comentó que "queremos que durante las Navidades los tinerfeños se acerquen a ver la exposición y que les de tiempo sobre todo a los escolares, ya que se trata de un personaje desconocido".

Daniel Restrepo, director adjunto del Área de Cultura de la Fundación Mapfre, aclaró que la sección cultural de la entidad que representa se encarga sobre todo de organizar exposiciones pero también de generar una colección, "algo que llevamos haciendo desde 1995". Este apartado de coleccionismo lo componen dibujos sobre papel. "Son el primer soporte donde trabaja el artista y en el que plasma su idea y, aunque está despreciado por el arte, tiene un valor incalculable", añadió el representante madrileño, quien afirmó que "nosotros hemos alcanzado ya los 2.500 ejemplares datados desde finales del siglo XIX hasta el fin de la Guerra Mundial, porque consideramos que es aquí donde el arte sufre una transformación hasta lo que conocemos como arte moderno y contemporáneo".

Restrepo confesó que la de Solana fue una de las primeras colecciones con las que se hicieron en 1997. "Es un personaje emblemático del siglo XX que vivió en la época de Gómez de la Serna y Pérez Galdós, al que no se le puede encasillar en ningún género, aunque lo que traemos es su faceta como grabador", afirmó el director adjunto.

Los expertos dicen de estas piezas que Solana no impone un juicio moral sino que simplemente registra estas escenas y personajes de la España del principios del siglo XX, al contrario que su coetáneo Pío Baroja, que sí juzgaba. A diferencia de otros artistas, este madrileño era de familia pudiente y, aunque su madre falleció joven y su hermana tuvo problemas mentales, fue un pintor reconocido que incluso ganó más de un premio. En la exposición se muestra una cronología con los principales hitos de este creador.

Heredero de Goya

"En estas piezas se plasman temas muy de la España de la época, más bien negra, heredera de Francisco de Goya", comentó Restrepo acerca del tono de este artista. "El de Solana es un universo muy especial", determinó.

Solana también escribió libros, como La negra España (1920) y Madrid. Escenas y costumbres, cuyo primer volumen se publicó en 1913 y el segundo en 1918. En la primera parte de este último título Solana escribe un capitulo llamado El Rastro, en el que describe lo que también refleja en sus cuadros sobre Madrid: "Ir al Rastro en domingo es encontrarlo más animado, más alegre, cuando abundan más las ventas, montones de faldas y pañuelos; todo parece que se rejuvenece, que lo asean; pero en los días de trabajo es cuando vemos y encontramos más cosas estrambóticas y raras, montones de americanas y chaquetas cortas, de chulos; chisteras, sombreros, hongos, fracs y chaqués empolvados y de colores desteñidos, calcetines sucios y botas rojas, de elásticos; capas de embozos descoloridos, de gente que duerme hace muchos años en los peatones y la fosa común".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine