Azpilicueta: ´Estreno en Tenerife porque quiero que me nombren Hijo Adoptivo´

"El teatro es un artículo de primera necesidad pero no se puede vender un producto que no sea perfecto", afirma el director teatral

 02:49  
Jaime Azpilicueta, en el Auditorio de Tenerife Adán Martín, durante la entrevista.
Jaime Azpilicueta, en el Auditorio de Tenerife Adán Martín, durante la entrevista.  andrés gutiérrez

GORETTI REDONDO
SANTA CRUZ DE TENERIFE
Jaime Azpilicueta, el maestro de los musicales, vuelve a subir a escena My fair lady, la historia de una florista que acaba convertida en una bella dama tras unas clases de dicción. Esta historia €basada en la obra Pygmalion de George Bernard Shaw e interpretada por Audrey Hepburn en la versión de cine en 1964€ se renueva en el escenario gracias a proyecciones que trasladarán al público al Londres de la época victoriana. Azpilicueta, que estrena este musical el 29 de junio en Tenerife con Paloma San Basilio como protagonista, con la que lleva trabajando más de 30 años, critica el boom de los musicales.

-Tras 10 años vuelve a subir a escena My fair lady. ¿Qué tiene este musical para repetir?
-Es el mejor musical de la historia y además se da la circunstancia de que fue un trabajo muy grato con Paloma [San Basilio] con el que estuvimos casi dos años en la Gran Vía en Madrid y ella no había podido sacarlo. Es la primera vez que viene de gira y además como dice que se va a despedir... Pero no es verdad, la convenceremos para que se quede. Tiene a su familia en Los Ángeles, muchos proyectos discográficos y quiere despedirse con esto porque es su gran creación. Paloma no sólo canta como sabe ella. No vamos a descubrir nada nuevo. Además, hace un trabajo de actriz absolutamente fantástico. Yo vi Pigmalión sin música hace un año en una producción excelente en Londres y nada más salir del teatro llamé a Paloma, que estaba cantando en Chile, y le dije que a esa señorita que hacía Elisa Doolittle, de la que toda la crítica ha dicho que es un genio, "tú le das pero cien mil vueltas", en cuanto a estudio de personaje, eficacia cómica, ternura y otras muchas cosas. Paloma está sublime.

-Bueno, ella decía recientemente que todo lo que había aprendido como actriz fue gracias a usted.
-No, yo he aprendido de ella. Por mucho que digas a un actor que levante un brazo, el brazo es del actor. Un director no puede inventar a un buen artista si el artista no existe ya. Paloma me ha dado mucho más indiscutiblemente de lo que yo le he dado a ella. Son más de 30 años de colaboración. Hemos trabajado muchísimo en medio mundo, siempre ha sido muy grato y jamás tuvimos una discusión. Es importante pero es producto del carácter de ella porque yo puedo ser más nervioso, más indeciso, más puñetero... Pero ella es un ser humano excepcional.

-¿Qué diferencias vamos a encontrar entre esta versión de My fair lady y la de hace una década?
-La técnica es la gran diferencia de esta producción. Desde 2001 hasta hoy se han inventado muchas cosas. No sólo habrá un mejor sonido, sino que vamos a ver todo Londres, va a haber una parte de proyecciones en tres dimensiones que va a sorprender. Todo lo que se ha podido incorporar técnicamente se ha incorporado. No es una reposición de entonces; es una producción de 2012.

-El año pasado ya estrenó Sonrisas y lágrimas en la Isla y con My fair lady repite el estreno en Tenerife. ¿Por qué aquí?
-Por egoísmo personal. Me encuentro my bien aquí y tengo muy buenos amigos. Ten en cuanta que siendo un primer estreno es muy complicado y comprometido. No voy a ningún estreno más, porque quiero que me nombren Hijo Adoptivo de Tenerife y quiero hacer méritos (risas). De verdad aquí me encuentro my bien tratado, muy querido. Siempre que pueda convencer a los productores estrenaremos aquí. No hay motivo para estrenar en Madrid o Barcelona y no hacerlo aquí.

-My fair lady está basada en Pygmalión, una obra que se presentó como educativa. ¿Qué enseña My fair lady?
-El mensaje es que no se pueden crear seres humanos, que cuando a una pobre florista malhablada, sucia y descarada alguien la pigmalioniza , la apariencia no sirve de nada. Hay que tener algo dentro. Y Elisa tiene esa belleza interior desde el principio porque estamos hartos de ver esos personajillos que aparecen por televisión que los visten de limpio de pronto y siguen siendo personajillos vulgares. Sin embargo, Elisa Doolittle se convierte en una princesa porque era una princesa ya.

-La obra cuenta la historia de esa florista malhablada que tras recibir unas clases de fonética y protocolo logra convertirse en una dama. ¿No choca esa imagen con el papel de la mujer actual?
- Claro, hay que tener en cuenta que la sociedad de aquel tiempo nos hacía tremendamente clasistas, en los residuos victorianos que todavía permanecen entre los ingleses y en la diferencia entre la gente trabajadora de los bajos niveles, desde los transportistas de patatas que son tan nobles como los señores que van a la ópera. My fair lady mezcla las dos cosas y es muy sabia. Empieza en Covent Garden, que era hasta hace nada un mercado de frutas. Sin embargo, en medio de eso está el teatro de ópera y de ballet de los más importantes del mundo. Allí conviven el basurero que está recogiendo la fruta del día anterior que ha caído a la calle y se cruza con el señor importantorro que va con una chistera y un coche de caballos, y con una señora que lleva un abrigo maravilloso de pieles. Esos dos mundos son muy atractivos para mezclarlos y My fair lady los mezcla muy bien. Porque al final yo pienso que quien pigmalioniza es Elisa Doolittle a él y no al revés.

-Usted, que lleva toda una vida dedicado al teatro musical, ¿ve en la actualidad una nueva etapa de oro para el musical?
-Pienso que ha habido una época, unos años en los que se han hecho muchos musicales que no deberían haberse hecho. El musical no es más que una función de teatro que cuenta una historia. Entonces en los casos de Sonrisas y lágrimas y My fair lady estoy jugando con ventaja porque tengo en mis manos un material de primera categoría. El musical como género ya no venderá, sino que venderá el musical bueno, y el malo o menos bueno venderá menos. Ya la gente no va al teatro por ir al teatro; van a ver determinado espectáculo.

-¿Y qué diferencia a ojos del público tiene un musical bueno de uno malo?
-Vete pensando en los clásicos Sonrisas y lágrimas, My fair lady, West Side Story, El rey y yo, Cantando bajo la lluvia... ¿Qué había dentro de ellos? Una gran historia. Cuando la historia falla y pasa que ha fallado muchas veces, ya puedes poner a Beethoven bailando que, si la historia no funciona, el musical no funciona. El musical no es más que un vehículo para contar una anécdota, algo que les pasa a unos personajes.

-¿Los musicales tienen que contar historias actuales o no?
-Yo creo que los problemas del hombre para reír o para llorar son los mismos siempre. Desde los griegos se ha hablado de la libertad del ser humano. Los clásicos hablan de política. El asesinato de Julio César, por ejemplo, dentro de Julio César de Shakespeare ¿por qué no puede ser lo que le pasó en Dallas al presidente Kennedy? Lo que cambia es el aspecto, pero el problema es el mismo. Eso es un clásico y esas son las ventajas de los grandes musicales o de los grandes dramas escritos que perduran y se van creando nuevos que serán clásicos. El rey león será un clásico siempre y es moderno, El fantasma de la ópera será un clásico dentro de 100 años, pero dos o tres y no los 30 que se han estrenado en los últimos cinco años. Con My fair lady jugamos sobre seguro.

-Después de haber dirigido los grandes musicales de la historia, desde Evita, Cabaret, Jesucristo Superstar, Víctor o Victoria, ¿cuál le queda por subir a escena?
-De los clásicos hay un par de ellos, como por ejemplo West Side Story. No sé si me atrevería porque la película es muy poderosa. O ahí está Sunset Boulevard, que es una de mis frustraciones más grandes. Y de los actuales Billy Elliot seguramente será un clásico dentro de 100 años.

-¿En esta época complicada será difícil atrapar al público para ver My fair lady?
-El teatro es un artículo de primera necesidad.

-¿Cree que el público piensa como usted?
-Sí. Me decía un señor que lleva la pescadería donde compro regularmente que ahora se venden menos merluzas, se venden más pescadillas, pero se venden, lo que pasa es que habrá que elegir y apretarse bien los tornillos para decir: "Señores, hay que hacerlo muy bien porque no se puede vender un producto que no esté perfecto para echar toda la carne en el asador". Es el caso de My fair lady.

  HEMEROTECA

CANAL LOTERÍAS Y APUESTAS

Sorteos de la
lotería y la quiniela

Loterías y apuestas

Consulta los resultados de los principales sorteos de la lotería y la quiniela.
Fuente:
 
  LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES
 LO ÚLTIMO
 LO MÁS LEÍDO
 LO MÁS VOTADO

Suplementos

 
 
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA OPINIÓN |  LOCALIZACIÓN     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR  
laopinion.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopinion.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 

  

Aviso legal
 
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya