María Nsue. Escritora y periodista
ELOY VERA
En el Archipiélago, ha reivindicado el papel de la mujer africana como eje transformador del mundo. "Tenemos que olvidarnos de que es un ser sumiso porque ese tipo de mujer no lo encuentras ni en la calle", asevera.
-En su obra defiende el compromiso del escritor con la realidad ¿Echa en falta ese compromiso por parte de otros escritores africanos con ese continente?
- En estos momentos, hay mucha variedad literaria. Creo que la literatura actual no se aleja de la realidad, pero si es cierto que los escritores africanos debemos acercarnos más a la situación africana porque sigue siendo un tema muy desconocido. Es muy importante que plasmemos la realidad para informar de lo que pasa en nuestro continente. Aunque creo que hay más deseo que compromiso por parte de los autores a la hora de trasladar lo que está ocurriendo.
-¿El desconocimiento de la literatura africana en Europa a qué es debido?
- Cuando un artista hace una obra no debe comprometerse con el cliente. Yo no puedo sentarme y decir que voy a escribir para los europeos. Hago literatura para un gran público y no puedo condicionarme a si me van a leer en Europa o en Estados Unidos porque eso sería limitarme. Pero creo que si nosotros hacemos buenos trabajos seguro que les interesará. Luego está el problema de las editoriales. Por ejemplo, en Guinea no existen y tenemos que publicar fuera.
-¿Cree que los europeos aún siguen mirando hacia África como el gran desconocido y lo único que interesa es lo exótico y misterioso y se deja de lado lo que realmente encierra el continente?
-Estoy totalmente de acuerdo, pero no puedo dar una solución. Son problemas europeos que tienen que resolver ellos mismos. Yo no soy nadie para acabar con eso.
-Utiliza la literatura de tradición oral como fuente fundamental en el proceso creativo ¿Cómo la traslada al papel?
-Calcándola y plasmando la magia que encierra. La oralidad africana es una obra de arte en la que ninguna palabra queda fuera y si alguna cae se deja torcida para que cuando el lector la vea sepa que está torcida porque así la ha dejado el autor.
-¿Defiende el concepto de literatura femenina?
-Yo no creo en una literatura escrita por mujeres ni por hombres porque dentro de los escritores también hay homosexuales que escriben muy bien. Sin embargo, la mujer es más intimista escribiendo la misma historia que un hombre.
-En la novela Ekomo intenta dar a conocer algunos tabúes de la sociedad africana...
-No hubo por mi parte una intención de destapar nada. Yo soy una retratista que traza lo que veo y lo pongo en el papel. En ningún momento tuve intención de acabar con nada. Simplemente, cogí los problemas de África y los presenté al mundo.
-¿Cree que desde Europa tenemos una visión irreal sobre la mujer africana?
-Cuando hablan de la mujer africana se pone el cartel de sumisa y esa mujer ni siquiera la encuentras en las calles de África.
-¿Qué opinión le merece que aún haya tribus en donde se practica la lapidación o la ablación del clítoris?
-Ese tipo de cosas no se practica en Guinea y no me toca de cerca. Lo único que sé es que es un tema de etnias determinadas y lo respeto aunque no me gusta. Lo que no puedo hacer es ir desde mi país a casa de alguien y decirle que lo que están haciendo está mal. Otra cosa sería una ley internacional a través de la que se está matando a una persona.
-¿Qué le parece toda la polémica que se ha creado en las últimas semanas sobre la prohibición a una joven musulmana de asistir con el pañuelo islámico a clase en un colegio de Madrid?
-Si la chica llevase el velo en su país sería normal, pero cuando sale de su nación y va a casa del otro debe acogerse a las costumbres del otro. Lo que no puede pasar es salir de su lugar, ir a otro sitio y exigir que respeten sus costumbres.
-Ha sido corresponsal de guerra y en la actualidad dirige siete programas distintos de televisión ¿ha sido víctima de la censura informativa?
-Yo no permito que nadie me dé una autorización para realizar algo.