EUROPAPRESS - SANTA CRUZ DE TENERIFE
María Antonia Parra (Madrid, 1934) lleva más de 30 años en Tenerife y desde que llegó asegura que la isla, en la que reside desde entonces, cautivó todos sus sentidos. Precisamente, esa forma de apreciar esta tierra está muy presente en esta exposición en la que como ella misma destaca "el color tiene un papel protagonista". "Me gustan los colores vivos, puros", reconoce en un comunicado Parra quien asegura que todas y cada una de las 23 obras que podrán verse en la Librería del Cabildo "están hechas con mucho sentimiento".
Para esta mujer, que lleva pintando desde 1990, la pintura es como un bálsamo que le conduce a la tranquilidad más absoluta. Así, con un pincel en sus manos, María Antonia Parra deposita sobre los lienzos en blanco aquellas escenas, aquellos detalles que un día cautivaron su mirada. "Mis obras, siempre figurativas, están cargadas de sensaciones", puntualiza esta madrileña que no duda en confesar que en sus pinturas pone "todo el corazón".
Parra retomó la pintura, una pasión que había tenido relegada durante una gran parte de su vida laboral, en los años 90, cuando se apuntó a las clases de Isabel López Acosta. Expuso por primera vez en el año 1992 en una colectiva que se celebró en el Parque Viera y Clavijo de Santa Cruz de Tenerife y un año después volvió a participar en otra muestra celebrada en este mismo emplazamiento.
En 1996 y 1997, Parra expone en una nueva exposición colectiva en el Hotel Aguere de La Laguna, lo hace esta vez en compañía de Santiago Alonso y Antonio Guerrero. Un año más tarde, en 1998, empieza los estudios en la Escuela Municipal de Santa Cruz de Tenerife, bajo la dirección de Ana Quintero.
Víctor Esquerro y Fernando Larranz fueron otros de sus maestros. Su primera individual se celebró en el Teatro Leal de La Laguna. En la actualidad, María Antonia Parra sigue aprendiendo de Florentina Pérez, que a través de Ansina, imparte clases de pintura en la Asociación de Vecinos El Chapatal.