ALMUDENA CRUZ | SANTA CRUZ TENERIFE
La de anoche fue una alfombra verde muy carnavalera. Ritmo, color y mucho ruido que llegaron de la mano de la comparsa que acompañó la entrada de los ilustres invitados a la gala de entrega de los Premios Dial 2009. Los más agoreros presagiaban un éxito menor que en anteriores convocatorias. A las seis y media de la tarde soplaba una ligera brisa en los exteriores del Auditorio de Tenerife y el cielo, teñido de gris, amenazaba con forzar la cancelación de la tan anunciada alfombra. No obstante, los ánimos pesimistas se quedaron en eso y pasadas las siete de la tarde el ambiente se empezó a caldear gracias al público.
Centenares de personas volvieron a congregarse en torno al pasillo dispuesto por los organizadores en un recorrido que, este año, fue también un pasillo para la batucada. Algunos, como Chenoa, se atrevieron incluso a dejarse llevar por los tambores. Rosana, más ducha en esto de los carnavales, también hizo algunos pinitos sobre la tarima del photocall.
El procedimiento de llegada y recibimiento de premiados y artistas se hizo, quizás, demasiado lento. No obstante, todos llegaron en sus coches, escoltados por agentes, y todos cumplieron con el paso previo de saludar y contestar las preguntas de la presentadora de Televisión Canaria.
Otros medios no tuvieron tanta suerte y se tuvieron que conformar con forcejear, alineados, en un cada vez más estrecho espacio para prensa si se tiene en cuenta la cantidad de medios desplazados hasta la Isla para cubrir el evento. Todas las cadenas nacionales de televisión hicieron acto de presencia.
Mientras, apiñado contra las vallas, el público no paró de vitorear, aplaudir y solicitar con asombrosa constancia la atención de los famosos.
Pero en esto, como en todo, hay favoritos. De tal forma que si Vanessa Martín o los de Efecto Mariposa caminaron con discreción por el camino que los separaba del Auditorio, Alejandro Sanz, Chayanne, Chenoa o Bisbal figuraron en la lista de los más aclamados.
Cientos de cámaras, pancartas, libretas y hasta una guitarra volaban ayer entre las manos del público. Parece que la ceremonia de la alfombra verde tiene cada vez más adeptos. Y esos adeptos son cada vez más participativos. En el otro lado, los invitados, que también los hay atentos (como Chayanne, Chenoa, Tamara o la sonriente Rosana) y también los hay distantes (como es el caso de David deMaría o Malú).
En el capítulo de los invitados más entusiastas destacó, por ejemplo, Tizziano Ferro. El italiano sonrió sin parar y atendió con paciencia las cámaras inquisitivas. "Es increíble la energía que hay aquí esta noche, vamos a disfrutar muchísimo de todo esto. El premio que recojo esta noche es la gran sorpresa que me ha dado el año, España se ha portado muy bien conmigo", aseguró.
David Bisbal dedicó su premio a la labor desempeñada por cadena Dial, Chenoa mostró su inmensa satisfacción y adelantó que cantaría un dueto con David deMaría y Tamara habló de Canarias como su "segunda casa". Hubo fuegos artificiales y una visita sorpresa, la flamante nueva reina del carnaval apareció también sobre la alfombra verde e hizo las delicias de todos con su traje (en versión reducida para la ocasión, evidentemente).
Otro año más queda claro que Tenerife no defrauda a la gala de los Premios Dial y que quedan ganas para continuar siendo la sede casi permanente de la ceremonia. Faltaron, eso sí, algunas caras conocidas y muy esperadas. ¿Dónde está Eros Ramazzotti?, se preguntaban muchos. Pepe Domingo Castaño, Paco León y Sito Pons también fueron echados en falta por el público tinerfeño.