ANTONIO REYES
Los Carnavales están a la vuelta de la esquina. Sólo me voy a referir a los de Santa Cruz. La música bailable que se ejecuta en esta fiesta tan nuestra no siempre fue, expresamente, latina. Hubo un tiempo, hace ya bastantes años, que había una pequeña parcela para el pop y el rock; porque el pop, el rock, el soul, el reggae, el rock and roll y tantos otros estilos también son bailables. Pásense si no por los quioscos y verán, y también oirán. Y en ese tiempo muchos grupos rockeros, en todas sus vertientes, tenían en la Plaza del Príncipe su particular parcela para tocar su música. Luego vino no sé quien o quiénes, no sé por qué tipo de intereses, no sé por qué tipo de gusto… pero se cargó esta costumbre y si te oí, no me acuerdo. Incluso, cuando apenas había grandes bailes en la calle, porque también hubo un tiempo que ocurría esto, y las fiestas carnavaleras se celebraban en locales cerrados y acotados, según el sitio, los conjuntos de música pop amenizaban tocando los éxitos del momento: el Círculo de Amistad, el Casino, el Club Náutico, el Teatro Leal, la Recova Vieja… eran lugares donde sonaban los repertorios de las orquestas de turno pero también de los conjuntos pop-rockeros más modernos. Podías escuchar una de los Rollings, de los Beatles, Elvis Presley, de los Bravos, Bruno Lomas, los Lone Star o hasta de Jimi Hendrix; increíble. A todos estos lugares acudían también grupos de la península y hasta extranjeros, con sus repertorios cargados de temas del rock y el pop más auténtico. Pero todo esto acabó. Ya sé que la música latina es más cercana a nosotros y se canta en español, que es nuestro idioma, y va más con nuestra idiosincrasia. Pero yo creo que realmente nada de esto tiene que ver con el asunto. Todo se debe al "idioma", el "gusto" y la "idiosincrasia" de algunos, más bien.
En algún momento, a lo largo de estos últimos 30 años ha habido algún intento de volver a esa costumbre. En algún momento, en los carnavales de Santa Cruz, actuó Okadila, una excelente formación local de música reggae, también el grupo madrileño Cadillac, en 1995 una orquesta llamada La Banda del Pueblo tocó, prácticamente todos los días, en la plaza del hijo del Rey, un repertorio estrictamente pop-rock-soul-funky-disco-reggae. También, desde hace unos años, una banda llamada Combo 5 ha tocado regularmente interpretando ambos estilos: el latino y el rockero y la gente bailando igual de bien; una idea muy acertada. Entonces parece que este año se intenta dar cabida a alguna formación de este tipo. Estaría muy bien. Estaría muy bien que un día del carnaval capitalino o un escenario exclusivo, dé cabida, sólo, a grupos de estas tendencias. De los demás carnavales no esperamos mucho pero podemos dejarles caer la idea y a ver que pasa.
Hoy todavía no es carnaval pero esta noche, mientras tanto, podemos acudir, por ejemplo al People de Guamasa a escuchar a A-Cústica, al Blanco Bar que actúa Keiko, Guerrilla Urbana en el Honky Tonk Express o Family Fuckin´ Faces, en Los Realejos.