ALMUDENA CRUZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Tuvo las cosas claras desde el principio, cuando aquel fenómeno de popularidad desmedida que fue la primera edición de Operación Triunfo en España pusiera su cara en el indiscriminado objetivo de la popularidad.
-Háblenos de este nuevo disco que acaba de lanzar al mercado.
-Es mi sexto trabajo discográfico y estamos muy contentos con los resultados. Ha supuesto un impulso importante por mi parte, he estado atenta a todo lo que rodea a este trabajo. Me he pegado cerca de un año y medio como una especie de ermitaña.
-Tenemos, de nuevo en Desafiando a la gravedad, a la Chenoa compositora ¿cómo se encuentra en este papel?
-Me he vuelto a lanzar, el disco pasado participé en todas las letras. En esta ocasión, tengo nueve temas míos y estoy muy satisfecha con el resultado. En general, puede que la gente se esperara un disco con más pop-rock, pero en este hay más mezcla, es una forma de retomar el sonido que más me caracteriza. Pero de lo que más me siento orgullosa es de la paciencia que he tenido, de haber sido tan cabezota. He asumido una gran responsabilidad, pero me he sentido muy feliz en el proceso.
-Ha contado, eso sí, con la ayuda de algunos de sus compañeros de profesión: Coti y Gloria Trevi. ¿Qué tal la experiencia?
-El tema de Coti es un asunto de colegueo que traemos él y yo desde hace tiempo. Me lo mandó a través de su hermano Matías, con un sello muy de Coti pero le hemos dado un poco la vuelta para que tenga un tono más funk, más bailable. Gloria es una tipa encantadora. La canción que cantamos juntas, Nada de nada, me salió un día y pensé que era perfecta para nosotras . Ella no lo dudó ni un momento, tiene muchísimas tablas. Estoy tremendamente agradecida por su apoyo.
-Con un nuevo disco, lo obligatorio es preparar una gira. ¿Cómo va a afrontarla?
-Estamos, justo, en el momento de producción del espectáculo. La gente se piensa que ese es un proceso muy rápido, pero nada más lejos de la verdad. Estamos mirando qué es lo que vamos a llevar, la banda ya ha empezado a ensayar, estamos en pleno trabajo de campo...
-¿No puede adelantarnos nada?
-Probablemente, empecemos a partir del año que viene, abriremos en febrero y, como en la anterior, combinaremos fechas en España con fechas en Latinoamérica. Es una fórmula que me gusta pese a que es agotadora. Como anécdota puedo contarte que, el año pasado, hubo una ocasión en la que por la noche estaba en la alfombra roja de una entrega de premios en Miami y, al día siguiente, en un concierto en Murcia. Una auténtica locura.
-¿Y Canarias tendrá un hueco en esa agotadora agenda?
-Es pero que sí. He ido bastante a las Islas y la cuestión aquí es agradecer todo el apoyo del público y su enorme lealtad. No te olvides de que yo también soy isleña y esto de la insularidad, creo, no es cuestión de distancia. No sólo pasa en Canarias. Supongo que es más un tema de todos los trastos que hay que desplazar. Obviamente, lucharemos por estar con esta gira en Canarias porque, además, es un público al que tengo una enorme estima.
-Cuando ya se han publicado seis discos ¿se empieza por fin a perder el vértigo?
-No, por supuesto que no se pierde. Todo es cuestión de seguir trabajando. Ahora mismo dispongo de herramientas mejores para trabajar pero no concibo mi carrera como una serie de peldaños que hay que escalar para luego mirar desde arriba.
-¿Se sigue sintiendo tan examinada mediáticamente como cuando salió de Operación Triunfo?
-Pienso que hay que retarse a uno mismo, este disco es -por ejemplo- un desafío propio. Hay críticas constructivas que tengo muy en cuenta, y otras que no lo son y que simplemente desecho. Hay una sobreexposición que en ocasiones es brutal, pero siempre he intentado que no me influya. Pero no soy una tipa que acostumbre a quejarse, no me revuelvo en el victimismo, menos aún cuando hay gente por ahí que tiene problemas realmente importantes.
-Habla de desafío ¿a qué tipo de desafío se refiere?
-Todos nos vamos acomodando, es más fácil que seguir indagando. El hecho de salir con un single que es una balada, Duele, es la imagen de ese desafío que me he planteado. Ha sido una especie de empeño.