LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El cantautor madrileño Javier Krahe, a quien le caracteriza la cuidada rima y métrica de sus letras, ofrecerá esta tarde un concierto en el Espacio Cultural CajaCanarias de la capital tinerfeña, como parte del cartel del Otoño Cultural que promueve esta entidad. La cita será a las 20:30 horas con el aforo cubierto, puesto que las localidades para la audición están agotadas.
A través de sus composiciones, Krahe lleva muchos años diciendo lo que piensa sobre los temas más importantes de la sociedad. Lo ha hecho sin pelos en la lengua y sin decoraciones, por lo que quizás su voz no ha sido escuchada públicamente con potencia.
El perfil de Krahe es el de un cantautor de culto, mordaz y brillantemente ingenioso como pocos. Este artista afronta los asuntos más serios con una tranquilidad sarcástica y una aparente impasibilidad que no hacen sino dotar de mayor calado su crítica certera.
Con gran habilidad, Krahe se carcajea del ser humano con esa especie de absurdo hiperrealismo que constituye su marca de fábrica, su sentir como cantautor en estado puro. Nacido en el barrio de Salamanca, Madrid, en 1944, Javier Krahe estudió en el Colegio del Pilar, centro escolar por el que también han pasado muchos de los actuales políticos españoles. Posteriormente, inició estudios de Empresariales, pero los dejó para dedicarse al cine como ayudante de dirección.
Tras realizar el servicio militar viajó a Canadá donde empezó su carrera como letrista, inspirado en mitos como Georges Brassens y Leonard Cohen. De vuelta a España, Chicho Sánchez Ferlosio le animó a actuar en locales como La Aurora, donde conoció a Joaquín Sabina y Alberto Pérez. Como trío grabaron el disco La Mandrágora, en 1981, que toma su nombre de uno de los locales donde solían actuar durante esas fechas. Como solista Krahe debutó con Valle de lágrimas´, de 1980, en el que ya se aprecia su estilo característico de letras irónicas y rimas ingeniosas.