LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El pasado martes falleció en su casa de Caracas el escritor, periodista y dramaturgo nacido en San Fernando (Cádiz, 1911) José Antonio Rial. Se trasladó a Canarias con sólo dos años, al ganar su padre unas oposiciones a torrero del faro de la isla de Lobos. Por su larga trayectoria literaria así como por su afán por superar barreras para mantener los lazos entre canarios fue merecedor en 2007 de la Medalla de Oro de Canarias.
Estudió bachillerato en Las Palmas de Gran Canaria y terminó estudios de oficial de la Marina en Tenerife. Más tarde, pasó a formar parte del grupo surrealista Gaceta de Arte (fue amigo íntimo, entre otros, de Óscar Domínguez, Domingo Pérez Minik, Eduardo Westherdal, Domingo López, Agustín Espinosa o Pedro García Cabrera, con el que compartió cárcel en Fyffes).
Tras el golpe de Estado en España, fue detenido por pertenecer a Izquierda Republicana y sufrió dos consejos de guerra, el segundo por participar en conspiraciones en la cárcel. Al ser arrestado en 1936, ingresó en el almacén de la empresa platanera Fyffes, donde estuvo preso siete años, entre 1936 y 1943, y cuya experiencia relató en su libro La prisión de Fyffes (editado por la Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias), junto a las circunstancias que rodearon a los presos canarios de la posguerra.
A pesar de las calamidades que padeció con su encarcelamiento en diferentes prisiones, declaró en numerosas ocasiones que perdona y no guarda rencor alguno, animando a la unión de todos los canarios. En 1946, Domingo Pérez Minik creó un premio de la Asociación de la Prensa que Rial ganó con su obra Gente de mar. Finalmente, partió al exilio, en Venezuela, en 1950, donde residió hasta el día de su fallecimiento, el pasado martes. En el país americano fue profesor en la Universidad Central de Venezuela y catedrático en la Simón Bolívar, además de escribir para el periódico El Universal y ser un autor de prestigio gracias a obras como Venezuela-Imán (1954), La muerte de García Lorca o Los últimos días del Libertador. Trabajó en el prestigioso Teatro María Guerrero y tuvo un programa televisivo sobre teatro.
Ayer mismo, el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Jerónimo Saavedra expresaba su pesar por el fallecimiento del autor. "Lamento enormemente su pérdida. Hablé con él en varias ocasiones, también en la embajada de España en Caracas, cuando era su titular el inolvidable Alberto de Armas. Rememoramos muchos episodios y muchos personajes que componían la resistencia antifascista", aseguró. "Rial fue un ejemplo de tenacidad intelectual, firme en sus convicciones. Su lucha, en la prisión y en el exilio, es admirable después de haber sufrido dos consejos de guerra, según llegó a decirme personalmente", indicó.
"Le hemos faltado el respeto en Canarias"
El político y escritor tinerfeño Juan Manuel García Ramos se sumaba ayer, también, a las muestras de pesar por el fallecimiento -este martes en la ciudad de Caracas- de escritor, político y dramaturgo. "Le conocí mucho, era el último representante de los exiliados canarios a América y el autor de dos obras que creo que son el mejor resumen de lo que fue la Guerra Civil en Canarias: La prisión de Fyffes y Venezuela-Imán, ésta última fiel reflejo de la emigración canaria hacia Venezuela", recordó García Ramos.
El escritor, "un hombre bravo y luchador en el periodismo" según García Ramos, falleció el pasado martes en su residencia en Caracas. "Murió sólo, delante del televisor, acompañado únicamente por el servicio. Tenía dos hijos que en ese momento estaban en México y Estados Unidos", explicó el político canario. Respecto a si el Archipiélago le ha dado en vida todo el reconocimiento que se merecía, García Ramos insiste en que, pese a que se le otorgó la Medalla de Oro de Canarias el pasado 2007, "se le ha faltado el respeto, deberíamos haberle otorgado todos los premios habidos y por haber". Mientras, insiste en lo paradigmático de su ejemplo porque, asegura, "fue muy crítico durante toda su vida, que trabajó firmemente en el periodismo y fue un gran autor teatral, un dramaturgo increíble que se hizo a si mismo".
Rial se exilió a Venezuela, destino natural de los Canarios en aquélla época, y nunca volvió a las Islas "aunque lo intentó en 2006, cuando falleció el gran amor de su vida, su esposa Clorinda, pero no se acostumbró", concluyó García Ramos.