ALMUDENA CRUZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
José Ángel Alventosa inaugura esta tarde un exposición que, bajo el título Impresiones y texturas, recoge una parte de la producción fotográfica del también estomatólogo tinerfeño. Se trata, además, de la primera oportunidad que este especialista en endodoncias se da para mostrar al público el resultado de años de "un hobby que, poco a poco, se ha ido asentando en mi vida", explica Alventosa.
La muestra, que se inaugura esta tarde en la sala de exposiciones Arte Galería de la capital a partir de las 20:00 horas, estará abierta al público hasta el próximo 28 de noviembre y tiene un fin benéfico, porque lo que se recaude de la venta de las fotografías irá destinado a la Asociación Familiar Pro Discapacitados de Tenerife (Aspronte).
Impresiones y texturas es también una selección por el especial tratamiento que este fotógrafo otorga a sus paisajes. "La textura es la disposición de lo que tú haces en una obra, por eso elegí el nombre de la muestra. Estaba intentando darles a los paisajes un encuadre que sorprenda al espectador, un cambio", explica Alventosa.
Los paisajes que se muestran en Arte Galería corresponden con muchos de los viajes realizados por el autor, fotos que -por un lado- atrapan imágenes lejanas y que traen hasta Canarias los rincones de Islandia, Alaska, Canadá y -por otro- redescubren parajes más cercanos procedentes de islas como Tenerife o Fuerteventura.
EL PRINCIPIO
Alventosa recuerda, ahora con esta exposición, sus inicios en el mundo de la fotografía. "Siempre me gustó lo que rodea a la fotografía, entonces conocí a mi cuñado -prácticamente al mismo tiempo que a mi mujer- y todo lo que sé se lo debo a él", recuerda. Así, el autor resume esos conocimientos en "dos conceptos. Uno, que la fotografía se basa en la luz y en el encuadre y, que para trabajar con la luz, todo depende del diafragma y la velocidad del obturador", explica.
Respecto a la idea de organizar esta primera exposición, después de muchos años de tiempo dedicado a la fotografía, Alventosa reconoce que plasma "una idea de Vicky Acevedo, que siempre ha revelado mis fotos en la época que trabajaba en analógico y que hace tiempo que me insiste, junto a la gente de Arte Galería, en que haga una. La verdad es que nunca había pensado en mis fotos para eso", asegura.
Esta tarde, los encargados de acompañar a este experto endodoncista en su primera exposición fotográfica serán el también fotógrafo Roberto de Armas y el pintor lanzaroteño Ildefonso Aguilar. "Ellos me han animado mucho y también Daniel Molini, que fue el que tuvo la idea de que los beneficios fueran para una ONG", explica.
Ahora que ya ha enfrentado su primera muestra, el fotógrafo enfrenta con serenidad la posibilidad de acometer otras. "No sé, puede que siga con esto, tengo mucho material, incluso en digital. Lo que sí que tengo claro es que, de hacerlo, lo haría diversificando el tema, no me dedicaría sólo a una cosa, como en esta", detalló José Ángel Alventosa.
Aprendizaje y cine
José Ángel Alventosa se considera un autodidacta y explica que, con el tiempo, "sí que se puede decir, aunque no sé muy bien cómo expresarlo, que he desarrollado una especie de sexto sentido respecto a lo que me interesa captar de la realidad", indica. En este aprendizaje, el fotógrafo tinerfeño ha ido evolucionando . "Al principio, por ejemplo, me interesaban los detalles dentro del paisaje. Después empecé a fotografiar el paisaje puro y duro, en toda su extensión. Finalmente, ahora he vuelto atrás, a la década de los setenta, intento captar el elemento humano como parte del paisaje", indicó.
El estomatólogo es también un amante del séptimo arte, "porque me interesa todo lo creativo y, aunque no lo creas, el trabajo de un endodoncista es también creativo, ninguna muela o diente es igual a otro". Esa pasión, concreta, "si está presente en mis fotos, al menos no es de forma consciente. Creo, firmemente, que en el cine la fotografía es un elemento importante, pero no debe eclipsar al resto".
El gusto por la fotografía analógica
Alventosa confiesa que no se termina de sentir del todo cómodo con la tecnología digital. "De hecho, me compré la cámara digital que estoy usando ahora porque se me rompió el fotómetro de la anterior justo quince días antes de mi viaje a las Montañas Rocosas y me dijeron que ya no se arreglaba ese tipo de piezas", asegura. Y es que, como explica, "estaba muy a gusto con lo analógico, al igual que lo estaba con los discos de microsurcos antes de la llegada del compac disc. Pero entiendo que la técnica también es comodidad", indica.
Todavía recuerda el fotógrafo cómo pudo adquirir su primera cámara, "y me da bastante rabia, porque se supone que cuando tu familia ha hecho unos esfuerzos enormes para que puedas estudiar lo que deseas, uno debería coger su primer sueldo y entregárselo a sus padres.
Yo no lo hice, de hecho lo empleé en comprar esa primera cámara", asegura. "El mundo digital no ha logrado conquistarme del todo, encuentro fallos. Uno, por ejemplo, son las manchas en el sensor de las cámaras réflex y otro es el tema de los brillos y contrastes, ahora hay que usar una serie de programas digitales", explica el autor.