ERICK CANINO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El Womad afronta la próxima semana una nueva edición en Las Palmas de Gran Canaria. A partir del próximo jueves, y hasta la noche del domingo, el Parque Santa Catalina vuelve a servir de escenario multitudinario para acoger a los sonidos diversos del mundo. Bibi Tanga (República Centroafricana/ Francia), The Black Swan Effect (Reino Unido), Chiwoniso (Zimbabue), Depedro (España), Eliades Ochoa (Cuba) y Forro In The Dark (Brasil/Estados Unidos) son algunos de los artistas recogidos en el cartel de este año. Dania Dévora, máxima responsable de la productora DD&Company, aclara que las sorpresas musicales en el Womad pueden llegar cuando menos uno se los espere.
-De una manera o de otra, en Canarias se tambalean un amplio margen de los festivales musicales que se realizan con regularidad. ¿Cuál es el caso de Womad? Otros promotores ya han comentado que no podrían resistir otro año de restricciones económicas como este 2009.
-Este ha sido un año muy delicado para todo el mundo, y la oferta cultural ha sido una de las que más se ha resentido ante la tendencia general a recortarlo todo. Espero sinceramente que el año que viene los famosos brotes verdes se noten también a la hora de poder dar un poco de aire a aquellas ofertas culturales que se han tambaleado este año o que se han visto obligadas a hacer un parón momentáneo. En cualquier caso, también tengo que decir que Womad ha conseguido garantizar su presencia en el 2009 gracias a la apuesta decidida del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, quien al ver lo instalado que está el festival en la sociedad y las posibilidades de promoción y repercusión mediática internacional que ofrece, no ha dudado en redoblar todos los esfuerzos necesarios. Viendo la implicación que este año han tenido otras instituciones que en el pasado fueron capitales para impulsar el Womad, no es descabellado afirmar que de no ser por el Ayuntamiento este año no tendríamos festival.
-A varios días de la celebración del festival, ¿cuál es el momento más bonito que ha vivido en la preparación de la presente edición? ¿Y el peor?
-A la hora de organizar un evento de esta envergadura, los momentos bonitos y los escollos a salvar se suceden con tanta rapidez que a veces cuesta separarlos entre sí. Supongo que lo mejor es el momento en el que finalmente puedes presentar el cartel artístico y ves la cantidad de talentos que se van a juntar en el Parque Santa Catalina durante cuatro días. Es muy bonito soñar con lo mucho que el público va a disfrutar con algunos de los artistas, sobre todo con aquellos que todavía no son tan conocidos entre el gran público canario.
-¿Qué siente realmente durante los días del evento y ve el parque repleto de gente?
-Si me sigo dedicando a esta profesión es, sobre todo, por la satisfacción que dan momentos como ése. Al ver "la plaza llena", como se suele decir, y al sentir que artista y público están en sintonía, se me olvidan todas las vicisitudes que puedan haber tenido lugar antes.
-¿Un instante para no perderse de la presente edición?
-No me suele gustar lo de señalar a un artista por encima de otro, pero creo que el reencuentro con Tinariwen va a ser muy mágico. Ya lo fue cuando estuvieron con nosotros en el 2001 y ahora regresan tras haber marcado una huella profunda en el panorama de la música internacional. De los artistas que van a dejar huella, apuesto por gente como Melingo o Imelda May. Pero vamos, lo bueno de Womad es que nunca sabes cuándo vas a toparte con un instante mágico. Hasta los que trabajamos en el festival nos sorprendemos constantemente.
-¿Cuál es el momento soñado que aún no se ha dado durante las pasadas ediciones de Womad? ¿Qué artista le falta por traer a Las Palmas? ¿Queda algún sonido tradicional por explorar?
-Creo que, ahora que llegamos a las quince ediciones, hemos tenido la suerte de vivir momentos con los que ni se me habría ocurrido soñar. Pedir más sería bastante abusador por mi parte. Artistas por traer siempre quedan y estoy segura de que seguirán surgiendo más. Aunque tuviéramos un Womad en Canarias al mes, no tendríamos hueco para dar cabida a todo el talento que hay suelto por el mundo. En cuanto a las tradiciones, esos sonidos están siempre en evolución y el significado de lo que son las músicas tradicionales tiene que ser revisado constantemente. O sea, que nunca vamos a dejar de tener cosas nuevas para explorar.
-¿Piensa que un festival como Womad podría desarrollarse en una ciudad como Santa Cruz de Tenerife?
-El Womad se celebra en sociedades tan dispares como las de Nueva Zelanda, Reino Unido, Australia, Italia o los Emiratos Árabes. Una de las virtudes de este festival es su capacidad de integrarse en cualquier ciudad que lo quiera acoger.
-¿Cuál es la música de cabecera de Dania Dévora?
-Está en constante rotación. Intento que sea una mezcla equilibrada entre mis pasiones de siempre y las que me quedan por descubrir. Estos días, por supuesto, los que más suenan son los artistas que van a formar parte del festival. Hace un rato acaba de estar sonando el disco de Oumou Sangaré, y un poco antes, el de Pumuky, una de las ocho dignísimas aportaciones que Canarias va a hacer al cartel artístico de este año.