ERICK CANINO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La teoría queda de la siguiente manera. Según el presupuesto presentado el jueves por Milagros Luis Brito, responsable directa del área, Canarias invertirá en políticas culturales para el 2010 poco más de 18 millones de euros: 3 millones para el Festival de Música de Canarias; 1,5 millones para la Bienal de Cultura y Paisaje; 6,1 millones para el programa Canarias y la Cultura; 960.000 euros para Canarias y la Cultura Tradicional; 3,7 millones para el Septenio; 1,6 millones para el sector audiovisual; 300.000 euros para el sector editorial canario; y 828.000 euros para promocionar la cultura canaria en el exterior. Hasta ahí las cifras.
Las reacciones entre varios de los agentes implicados en el sector a primera hora de ayer fueron de incredulidad absoluta. Durante los últimos meses se habló de un recorte de hasta un 20 por ciento y ese 3 por ciento final, aunque negativo, no podía acogerse más que como una buena noticia. Una vez por la tarde, tras unas horas de reflexión solicitadas por los agentes culturales consultados por La Opinión de Tenerife (hasta cinco en distintas ramas del sector), las dudas sobre el sentido real de las cifras se hicieron más acusadas.
A falta de análisis más profundos, que comenzarán a surgir la próxima semana con un estudio comparativo pormenorizado respecto al presupuesto del pasado año, algunos de los representantes de los sectores del teatro, música y audiovisuales auguran una realidad mucho más cruda de lo que puede deducirse del planteamiento detallado en el Parlamento.
Las primeras dudas surgen sobre el recorte real en el Festival de Música de Canarias (valorando las consecuencias que el déficit de años anteriores pueda tener en este baile de reajustes presupuestarios) y de la inclusión interesada de partidas económicas llegadas desde el Estado, entre otras variables.
Fuentes consultadas por este periódico señalaron que el 2009 se ha desarrollado con un presupuesto real para políticas culturales (el principal de la generación de empleo en el sector) de 23 millones, por lo que, al hablarse ahora de una inversión de 18, la caída sería notablemente superior a ese porcentaje cercano al 3 por ciento expuesto en el parlamento.
Después de la teoría llega la reflexión. El sector inicia la valoración con muchas dudas.