SARO DÍAZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La soledad de una mujer capaz de perder la dignidad por recuperar su amor; la soledad de un payaso y su particular manera de entender el arte: La voix humaine (La voz humana) e I Pagliacci (Payasos), serán las dos óperas que despedirán el Festival de Ópera de Tenerife los días 3, 5 y 7 de noviembre, en sesiones dobles.
Se tratará, con toda probabilidad, del último festival operístico con estructura insular, pues tal y como recordó ayer el viceconsejero de Cultura del Gobierno de Canarias, Alberto Delgado, todo apunta a que se unirán los festivales de ambas islas capitalinas "para aunar esfuerzos y hacerlo más fuerte".
Despedida pues "con dos producciones de lujo", según el presidente de la Asociación Tinerfeña de Amigos de la Ópera (ATAO), Javier Martínez, en la que con un intermedio de tan solo 20 minutos la Orquesta Sinfónica de Tenerife tendrá que cambiar radicalmente de tono, "volviéndose más enérgica".
El director artístico del Festival, Giancarlo del Monaco, que dirige también la escenificación de I Pagliacci, definió de "buena temporada" de ópera la que acaba y expresó su expectativa de que "los políticos comprendan que se necesita un tiempo" de adaptación, en lo que pudo interpretarse como un claro deseo de seguir al frente del nuevo festival que se cree a partir de la unificación de los dos que existen.
Las estrellas invitadas de ambos montajes, además de sus respectivos elencos, son Francesco Maria Colombo, como director musical, y Román Calleja, director de escena de La voix humaine. El primero de ellos explicó que aunque se trate de dos óperas tan aparentemente "distintas", tienen en común ser "la expresión de la soledad", solo que esta situación se expresa de distinto modo en I Pagliacci, cuyo lenguaje y sentimientos parecen más toscos, y en La voix humaine, cuyo estilo es "más íntimo, introvertido y muy lírico".
El libreto de La voix humaine es obra de Jean Cocteau, quien lo escribió hace ochenta años inspirándose en una experiencia personal, la experiencia de que el ser al que más quieres en este mundo se vaya. Así que el tema sigue tan vigente como entonces. Fue Poulenc quien lo convirtió en ópera dejando claro que su música debía ser "un baño de sensualidad orquestal". La protagonista, a la que interpreta Raffaella Angeletti, habla consigo misma y a través del teléfono sobre su soledad. En I Pagliacci, el personaje de Canio lo interpreta Vladimir Galouzine, "el mejor para este papel", según indicaron los responsables del montaje.
El director de escena de La voix humaine, Román Calleja, un hombre básicamente de teatro que antes fue crítico, alabó la capacidad de trabajo de todo el equipo del Auditorio. Cabe señalar, por otro lado, que en I Pagliacci interviene el Coro de la Ópera de Tenerife.
El director artístico del Festival y director de escena de I Pagliacci, obra compuesta por Ruggero Leoncavallo, indicó que la pieza resultó en el momento de su estreno "revolucionaria" ya que no es habitual que un payaso se levante en un escenario dispuesto a decir sus opiniones sobre el espectáculo". "Hemos hecho algo muy actual", afirmó Del Monaco . El maestro contó una anécdota protagonizada por su padre, a quien un periodista reprochó falta de modestia, respondiéndole que "es difícil serlo cuando se es el mejor". No hizo falta que emulara a su propio padre, pues como si de ayudarle a renovar el contrato canario se tratara Francesco Maria Colombo habló del respeto por cantantes y compositores que siempre muestra Del Monaco.
Fortuna desigual frente al público
Si bien el manejo de la soledad como argumento central es lo que tienen en común las dos obras que integran el programa doble del final del Festival de Ópera tinerfeño (el final, final, por lo que se ve), la suerte de ambas ante el público ha sido desigual. Mientras La voix humaine se representa pocas veces, I Pagliacci incluye una de esas arias tan apreciadas por publicistas y ha acabado por ser bastante conocida por el gran público.
Los responsables de los espectáculos operísticos que se han desarrollado en la Isla a lo largo del Festival remarcaron que ha aumentado el público que acude a ellos "sobre todo el infantil, que es el que deberá llenar el Auditorio en el futuro", subrayó el viceconsejero de Cultura, Alberto Delgado.
Con su histrionismo habitual, Giancarlo del Monaco manifestó que le "molestaría mucho" que el público "no llene la sala" para acudir a disfrutar de este programa doble. La presentación de la última entrega del Festival de Ópera de Tenerife fue el final de algo más, pues el evento está destinado a unir esfuerzos con el de Gran Canaria. No parece que haya desacuerdos en tal sentido, porque si en el mundo de la ópera tinerfeña los ha habido (y los ha habido) el presidente de ATAO, Javier Martínez, lo contaría. Y de momento le gusta la idea.