DAURA VERA
Se dice que la música amansa a las fieras y el gospel, sin duda, lo que calma es el espíritu. La llamada de Dios traducida de la expresión anglosajona original "god spell" se ha convertido en un recurso de la cultura vocal en todo el mundo, ahora algo más pagana pero no menos espectacular. Así es que también durante tres años, y esperemos que muchos más, hemos disfrutado del festival Gospel Canarias en diciembre con la participación de conmovedores coros locales e internacionales.
De reciente gestación, el grupo vocal tinerfeño Gospel Shine Voices podría sorprendernos como parte de un cartel futuro de la celebración musical. Se enmarca en diferentes estilos pero cercanos como el gospel, el blues y el swing e intenta contagiar al público mediante voz y baile conjuntados en energía y ritmo en temas tan célebres como This little light of mine.
Para impulsar este tipo de movimiento coral, algo inusual en las Islas pero que va ganando adeptos, la agrupación se ha decidido a crear un taller formativo denominado Gospeliando (de la expresión se transcriben posibles influencias cubanas. ¿Casual? No lo sabemos pero, haciendo una burda comparación histórica, la Isla caribeña fue tierra de paso para los barcos de esclavos africanos llevados a América y originarios de este tipo de canto por la libertad…).
El encuentro tendrá lugar durante los días 25 y 26 de septiembre, cuando se forjará un coro piloto y se aportarán las pautas y material. Será durante la tarde del sábado 26 cuando llegue el turno de Ramón Escalé, pianista y compositor catalán así como figura relevante en el jazz y gospel europeo, que impartirá un curso intensivo por primera vez en Canarias. Escalé, autor de la Red Gospel de Cataluña (Xarxa Gospel de Catalunya), tiene a sus espaldas una carrera musical de treinta y dos años, que se dice pronto, en la que se inició de manera autodidacta.
No obstante, nada en esta vida es gratis, por lo que esperamos que citas formativas tan originales como ésta en el panorama cultural local se puedan repetir con cierto respaldo público. Por ahora, liberemos nuestro estrés laboral haciendo vibrar nuestras cuerdas vocales y resonar en nuestros oídos y alma un Amen (que es posible que recuerden por un spot de una famosa marca de mayonesa). El ritmo nos contagiará y nos hará mover los pies sin percibirlo. Durante ese instante, la vida será maravillosa.