ELENA ACOSTA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Gonzalo González se considera a sí mismo un pintor que hace esculturas. Es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid. Su obra plasma una relación tensa entre la naturaleza y el hombre y fruto de esa unión de fuerzas nace la pintura y la escultura del artista tinerfeño.
-Hábleme un poco de sus inicios en el mundo del arte.
-Llevo unos 35 años trabajando. Desde pequeño siempre pintaba. Estudié Bellas Artes y terminé la carrera en Madrid. También di clases, pero lo dejé para dedicarme únicamente a la pintura. No podía compaginar las dos cosas. Pero me siento afortunado porque mi trabajo es mi pasión, es mi vocación.
-Usted formó parte de la Generación de los 70, en la que se reunían varios artistas canarios que deseaban la modernidad estética ¿cómo fue esa experiencia, qué significaba pertenecer a esa generación?
-En realidad, se trataba de una generación coyuntural. En aquel momento coincidimos en el tiempo un grupo de artistas y decidimos trabajar juntos. La nomenclatura de generación se dio circunstancialmente porque había que buscar un nombre. Nunca hubo un grupo en sí, también coincidió con el comienzo de una actividad trepidante, pero no había un credo común. Los artistas que seguimos trabajando hoy en día no nos identificamos con la generación.
-¿Qué artistas son los que más le han influido en su obra?
-Muchos, va por etapas. A mí me interesó mucho el impresionismo alemán, después Francis Bacon de la Escuela de Londres. Unas veces por afinidades conceptuales y otras por su arte que obnuvila. Siempre me interesaron Velázquez y Goya.
-¿Cómo presentaría su obra completa al público que no la conozca?
-Mi obra siempre ha estado relacionada con la relación existente entre el hombre y la naturaleza.
-¿Y la orca que ha diseñado, cómo la presentaría?
-Se parte de un objeto común que es la orca. En mi caso no tenía nada previsto a priori, a partir de observar el objeto que nos entregaron y de la idea de la naturaleza, intenté convertir la orca en una especie de objeto industrial que va colgado, para simbolizar cómo el hombre convierte a la naturaleza en algo utilitario, como algo estereotipado. Así que quité la base de la orca y utilicé el espacio como si fuese el espacio marino. Pulí la superficie de tal manera que pareciera un objeto industrial. Además, el diseño está lleno de desagües, que representa la idea de convertir la naturaleza en un vertedero.
-¿Cómo se involucró en el proyecto Expo-Orca?
-Me invitaron a participar, me explicaron un poco el proyecto y me embarqué con la fundación Loro Parque. El proyecto me pareció muy importante porque se trata de un ejercicio de humildad en el que el artista elabora una creación a partir de un objeto previo que le dan.
-¿Qué es lo que diferencia la visión de la naturaleza que tiene un artista a la de otra persona?
-Lo que diferencia a un artista de los demás son únicamente los materiales con los que trabaja. El artista no tiene una visión más especial que el resto de la gente. Tus herramientas son más estéticas. La visión crítica y ética no se diferencia de otro ciudadano pero es interesante porque es una forma más noble de discurso.
-¿Ya está todo hecho en el mundo del arte?
-No, siempre que haya alguien dispuesto a darle un matiz diferente habrá algo que hacer. Mientras haya una persona con sensibilidad, con subjetividad, habrá arte. Si alguien piensa, el pensamiento seguirá vivo.
-¿Qué materiales utiliza en sus esculturas?
-Trabajo fundamentalmente con materiales sintéticos, también utilizo bronce, madera, etc.
-Usted ha manifestado que no es un escultor al uso, que le gusta desdramatizar la escultura, ¿qué significa eso?
-A mí me interesa principalmente la escultura como medio expresivo, la uso como podría utilizar una fotografía para expresarme. Intento erradicar esa solemnidad que caracteriza a veces a la escultura. No veo un sentido dramático en estas obras, creo que hay que hacerla más lúdica, y menos aparentemente pesada.
-¿Qué pretende transmitir con sus creaciones?
-Las obras hablan de cosas que te interesan a ti. Los problemas que se refieren al propio arte, es un metalenguaje. Yo quiero reflejar cómo piensa el hombre su entorno con la pintura, la escultura. A veces hay que potenciar, descontextualizar las cosas para que la gente se fije en ellas. Utilizo el paisaje para captar el espacio.