ELOY VERA | PUERTO DEL ROSARIO
Domingo Rodríguez El Colorao es de esos hombres que tanto rasca el timple en una parranda en la Vega de Tetir como ante miles de personas en un auditorio de Alemania. Criado en una familia de tocadores su observación y sus ganas de aprender de "los viejos" han hecho de El Colorao uno de los músicos más reconocidos de las Islas.
-¿Cuenta con buena salud el timple en estos momentos en las Islas?
-Creo que el timple está pasando por el momento más dulce de cuantos ha tenido, gracias a las nuevas generaciones y con técnicas muy precisas. Sin embargo, echo en falta que se trabajen las formas de las antiguas generaciones. Creo que hay que investigar las técnicas de rascar el timple de nuestros viejos, formas ancestrales que son las que definen el estilo de nuestro folclore.
-¿Cree que el futuro del timple pasa por la fusión con otros estilos?
-El futuro de la música es la fusión, pero primero hay que conocer las raíces y nuestra forma de ser. No se puede mezclar instrumentos sin conocer la forma de ser de cada pueblo. Por ejemplo, en el Archipiélago se están perdiendo las formas de los viejos. Antes, por la forma de rascar se sabía de qué isla era. Eso es lo que hay que saber para luego entrar en fusión.
-Hay quienes piensan que el folclore isleño se ha quedado encasillado en Los Sabandeños. ¿Comparte esta opinión?
-Soy de los que piensan que Los Sabandeños han aportado un gran nivel. Pero el problema es la imitación en la que han caído algunos grupos. Creo que hay modelos más ricos que se han perdido por imitarles. Hay grupos que se han salido de esa línea y han creado una forma única con grandes éxitos como Taburiente.
-¿Le queda mucho a la música popular en materia de investigación?
-Aún queda mucho por investigar. Se han ido enciclopedias vivientes, pero hay que trabajar con los que quedan e investigar muchísimo, especialmente en las islas menores. Además, creo que se deben crear formatos distintos en las televisiones con el folclore canario. Programas como La bodega de Julián o Tenderete son una manera muy determinada de ver el folclore. Pero hay otro folclore sumergido que es el más auténtico y que no tiene cabida en esos espacios televisivos.
-¿Hay sucesores de El Colorao?
-En la música no hay sucesores. Tengo buenos alumnos que, incluso, tocan mejor que yo. Pero no comparto las comparaciones, opino que cada uno toque como él mismo y que aprenda de los maestros y que luego él aporte lo que crea oportuno.
-¿Qué proyectos tiene a la vista?
-Sí, por supuesto. Sigo trabajando en el personaje del desaparecido Manuel Navarro. Tengo multitud de vídeos y audios de él y espero poder escribir la historia del siglo XX a través de sus coplas. Además, tengo un disco grabado con él que espero que salga a la luz algún día. Soy de los que cuando se acuestan tienen un proyecto y cuando se levantan otro.