LA OPINIÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Los artistas canarios Pedro Déniz y Rosa Mesa inauguraron ayer, martes 1 de septiembre, en la galería suiza Peripherie, la exposición Paredes visibles, en el marco de una colectiva organizada con el apoyo de la Embajada de España en Suiza y del Gobierno de Canarias, a través del programa de difusión exterior Canarias Crea. La muestra, que permanecerá abierta hasta el 15 de septiembre, incluye pintura, perfomance, fotos y vídeos.
La exhibición es una exploración de conceptos tales como visibilidad, aislamiento, separación y exclusión. La pared, elemento tradicional de construcción y símbolo de la idea de protección es usada como metáfora para explorar la naturaleza de lo que vemos y la ambigüedad de las imágenes. Ideas como casa, secreto, observación, prohibición y ambigüedad de lo visible aparecen intercaladas en las obras presentadas. En una sociedad altamente tecnológica lo que vemos es a menudo cuestionable.
Para la exposición cada uno de los artistas se ha aproximado a la temática desde perspectivas diversas acordes a sus propias prácticas artísticas y ofreciendo al espectador una exposición dinámica y heterogénea.
En el proyecto Wellcome de Pedro Déniz reflexiona entorno al concepto "dignidad", explorando dicho sentimiento a través de acciones fotográficas, instalaciones, performance y el vídeo. "Con la alfombra roja a cuestas recorro distintos lugares de mi entorno inmediato y otros territorios, como hecho simbólico para señalar o hacer visibles ciertos muros invisibles relacionados con el movimiento entre espacios físicos, jurídicos, emocionales, económicos, o prejuicios culturales", señala el autor. "Las Palmas, Lanzarote, Fuerteventura, Malí, Senegal, México son el marco de diferentes realidades que me han servido para instalar este humilde tapiz que antaño tenía un significado más digno que el adquirido en la actual vanidad mediática".
El resultado de estas imágenes (escenografías de tránsito) fuerzan un dialogo en principio de apariencia evidente, pero con un trasfondo que reflexiona sobre la necesidad del dialogo en la diferencia que induzca a un discurso estético y ético con dirección humanística. De este modo, la alfombra se transforma en frontera metafórica de territorios utópicos en tensión, de muros invisibles, de lo político y perspectivas engañosas de la percepción poética.
La intervención de Rosa Mesa, que expone junto al artista, Thomas P. Proffe, se presenta bajo el título Paredes invisibles, que da título también a la exposición. Se trata de un estudio de las ideas conectadas con el término muro y pared y sus connotaciones socio-políticas, tanto en la esfera de lo privado como en la esfera de lo público.
Los artistas presentan el vídeo titulado El cumpleaños de Mauro en el cual vemos una cena que ocurre en un espacio expositivo de Berna entre los artistas invitados. La peculiaridad de la misma es que la cena ocurre en una habitación sellada por un muro de ladrillo que los artistas construyen para la ocasión y que es destruido al finalizar la inauguración. Por este motivo los asistentes a la exhibición no pudieron entrar en la sala sino que sin saberlo veían una proyección de la misma en otra sala.
El otro vídeo presentado, El Muro, presenta la construcción y posterior destrucción del muro. Cada uno de los artistas expone igualmente obras elaboradas alrededor de este concepto. Rosa Mesa realiza una exploración de los conceptos con la técnica del collage y en un ámbito socio-político mientras que Thomas P. Proffe se mueve en el ambiente de lo privado utilizando la fotografía.