E. CANINO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La historia de Guerrilla Urbana sitúa al grupo lagunero en el listado de artistas más combativos del territorio nacional. En estos meses del 2009 preparan la edición de lo que será su noveno disco de estudio, que saldrá a la calle bajo el nombre de Incendiario en las próximas semanas.
Como ya ocurriera en sus dos trabajos discográficos anteriores, La venganza de los pueblos y Microcefalicia, las 14 nuevas creaciones de Guerrilla (el disco ofrece además dos temas grabados en directo) saldrán a la calle sin la compañía de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE).
Zurda, guitarrista y líder la formación de Aguere, aclara los motivos de su distanciamiento de la sociedad que preside el grancanario Teddy Bautista: "Es mi opinión y no necesariamente la del resto de compañeros del grupo, pero pienso que es una obviedad que en los últimos años la SGAE se ha convertido en un fin en sí mismo. Inició su andadura con el objetivo de ayudar a los creadores, pero ahora parece que sólo trabaja para perpetuarse a sí misma, y para mantener los privilegios que tienen algunos de sus asociados con sus grandes casas en Miami".
En los dos discos anteriores, editados con los sellos madrileños Potencial Hard Core y World Class Record, respectivamente, fueron las propias casas discográficas las que se encargaron de liberar al quinteto lagunero de todo compromiso con la SGAE: "En esos discos nosotros no tuvimos que firmar nada. Pero con este nuevo trabajo, en el que estamos volcados en la actualidad y que saldrá a la venta en las próximas semanas, sí tuvimos que poner la rúbrica a un documento en el que liberábamos a la fábrica de discos de cualquier compromiso futuro con la SGAE".
Ahí se rompe el vínculo. El artista que quiera editar sin la compañía de la Sociedad General de Autores y Editores debe hacerse cargo de manera explícita de cualquier cargo jurídico posterior: "Esta vez hemos decidido editar el cd con el sello canario Los 80 pasan factura y la fábrica si le solicitó nuestra renuncia por escrito".
A diferencia de lo que sí ha ocurrido con otros proyectos musicales que han decidido salir del vínculo con la SGAE, como es el caso de los también laguneros Superstereo, que incluso llegaron a mantener una reunión cara a cara con una de las representantes de la Socidad, Guerrilla Urbana no ha recibido ningún tipo de notificación oficial desde su desvinculación: "Hombre, está claro -afirma Zurda- que esta gente no se preocupa por los grupos que le pueden dar sólo un par de perras. Ellos están para mantener el nivel de vida de los que viven a todo tren desde hace tiempo y para no salirse de sus privilegios, sin duda".
Así, la relación de Guerrilla Urbana con la SGAE se cortó después de la edición de sus seis primeros discos: "Y claro, entonces tampoco es que lo hiciéramos con todo el placer del mundo, lo que ocurre es que nuestras anteriores casas discográficas nos pedían que firmáramos un documento por el que ellos se encargaban de gestionar todo el tema de los papeleos con la Sociedad y ellos como contraprestación se beneficiaban del 50 por cientos de los derechos de autor que generara nuestra obra".
La renuncia en seis puntos
Primero: El artista declara ser productor único de la obra, así como de todos los elementos que en ella aparecen: letras, composiciones o cualquier otro elemento que aparezca en la obra.
Segundo: El artista reconoce a Direct Disc (en adelante, la fábrica) como mero fabricante exclusivamente. Por lo tanto las obligaciones de la fábrica para con la SGAE quedan asumidas en su totalidad por el artista (ej.: pago de derechos de autor por fabricación de fonogramas). La fábrica fabricará los discos compactos y/ó demás soportes encargados previamente por el artista, reduciendo y limitando su función y responsabilidad exclusivamente a esta, la fabricación.
Tercero: El artista se declara productor único de la obra a fabricar y/o fabricada quedando todos los derechos y obligaciones actuales y/ó futuras de su entera responsabilidad, eximiendo de esta manera a la fábrica de cualquier derecho y obligación de cualquier tipo para con responsabilidades actuales y/o futuras.
Cuarto: La fábrica no actúa como sello discográfico de esta obra.
Quinto: El artista, en caso de querer darse de alta en la SGAE como socio, o bien su repertorio, deberá notificarlo - en el caso de que lo hubiere - a su sello discográfico, y hacer frente en exclusiva, a las obligaciones que se deriven de dicha alta.
Sexto: Para cuantos incidentes puedan derivarse de la presente Carta de Renuncia, las partes se someten a la jurisdicción de los Juzgados y Tribunales de Granada con renuncia del fuero propio que pudiera corresponderles.