DAURA VERA | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El genial compositor Jan A. P. Kaczmarek desprende una gran sabiduría. No es para menos después de haber compuesto la música para películas como Infiel, Descubriendo Nunca Jamás o la serie de televisión Guerra y Paz. Piezas de estas dos últimas creaciones serán interpretadas en el concierto de esta noche, como parte del programa del FIMUCITÉ.
-¿Cómo se siente al haber sido invitado a este festival?
- Estoy muy contento. Algunos compositores amigos míos han venido y me han contado lo bien que ha estado, lo bueno que ha sido. También he oído hablar mucho del director del festival, Diego Navarro, y de su entusiasmo. Entonces, no puedo estar más que encantado de estar aquí.
-Usted ha afirmado: "Tocar y componer eran una religión para mí y así se convirtieron en mi profesión". ¿Qué le movió a componer bandas sonoras?
-Cuando me mudé a Estados Unidos me enamoré del cine. Probablemente, es el medio más importante sobre cómo la gente comunica. También la música es muy importante para transmitir emociones, lo que para mí es la esencia de las películas.
-Comenzó componiendo bandas sonoras para teatro. ¿Qué recuerdos le traen aquella época?
- Fueron mis inicios, el teatro fue importante para conseguir mi propio estilo. Además, me aportó un punto de vista único, lo que ha ayudado mucho a la hora de componer para películas. Trabajar para teatro fue tan puro, no había dinero ni nada que pudiera corromper el proceso creativo. Cuando necesito conectar con mis raíces, me gusta recuperar esa experiencia de haber trabajado para el teatro.
-Ganó un Obie y un premio Drama Desk por su música para el Festival New York Shakespeare de 1992, con la obra Pity she´s a whore. ¿Qué fue lo que experimentó con aquellos primeros premios?
- Fueron realmente importantes para mí. Después de haber emigrado de Polonia, lo que fue muy dífícil, esto se convirtió en mi primer éxito. Y estar en Nueva York, trabajar en el teatro americano y conseguir este premio por la mejor música de teatro fue increíble, también para Polonia. Diría que sentí satisfacción (muchas más emociones vivió tras haber sido bendecido con un Óscar a la Mejor Banda Sonora Original, entre otros premios, por sus piezas de la película Descubriendo nunca jamás).
-Usted se mudó a Los Ángeles en el año 1989. ¿Echa de menos su Polonia natal?
-Por supuesto, al principio fue imposible, pasaron cinco años hasta que pude volver a visitar Polonia. Pero desde entonces la visito muy a menudo, una vez al año. Además, estoy creando un Instituto llamado Rozbitek allí, dedicado a los jóvenes cineastas y compositores. Se inspira en el Sundace Institute, cuyo propósito es apoyar a los directores de cine independiente. Mi instituto servirá para esa idea de independencia pero también quiero emplear lo mejor del método del cine americano y dar a los europeos más oportunidades para competir en el mercado.
¿Qué acogida ha tenido este proyecto en su país?
- La gente se interesó por él. Abriremos la próxima primavera. Ya he dado dos seminarios, pero sólo para compositores, uno para los polacos y otro para los internacionales. Ambos fueron una prueba de la aceptación que iba a tener y fue todo un éxito. Había una enorme necesidad de los compositores de estar unidos, intercambiar experiencias. Agradecen que lleve a Europa toda mi experiencia y conocimientos americano.
La música de tres grandes compositores en el Fimucité
El tercer Festival Internacional de Cine de Tenerife (FIMUCITÉ) celebrará hoy el primero de los dos grandes conciertos que la Tenerife Film Orchestra & Choir ofrecerá en el Auditorio de Tenerife, dentro de la apuesta sinfónica de esta cita imprescindible con las bandas sonoras. A partir de las 21.00 horas, el público podrá escuchar las partituras más conocidas de los renombrados músicos de Hollywood John Ottman, el galardonado con el Oscar de la Academia Jan A. P. Kaczmarek, y Mark Snow, que tomará la batuta junto al compositor tinerfeño y director del acto, Diego Navarro.
El polifacético Snow será quien dirija la primera parte de la audición, dedicada a temas de sus creaciones (Millenium, Expediente X y Locos en Alabama) y a las de Ottman, ya de la mano de Diego Navarro, la Tenerife Film Orchestra & Choir (Valkyria, Los Cuatro Fantásticos y Silver Surfer, Superman returns, y, en primicia mundial, Astroboy, filme aún no estrenado en EEUU.
La segunda parte del concierto se centrará en la obra de Jan A.P. Kaczmarek, y el repertorio constará de dos piezas de la película Descubriendo Nunca Jamás, la banda sonora que le valió el Oscar de Hollywood. También se interpretarán temas de Quo Vadis, Infiel, Passchandale y seis piezas Guerra y Paz, que cerrarán este ambicioso programa.