EFE
La ciudad mexicana de Oaxaca celebra estos días las fiestas de los "Lunes del Cerro" en las que sus cien mil visitantes disfrutan de actos tan autóctonos como la tradicional Guelaguetza, en donde las diversas comunidades oaxaqueñas ofrecen al público un espectáculo de arte, folclore y tradición.
En el lenguaje de los zapotecos, la etnia más numerosa en Oaxaca, la palabra "Guelaguetza" se refiere a la "acción de regalar" y eso es precisamente lo que hacen quienes en ella participan, regalar a los asistentes al espectáculo un trocito de la esencia de las siete regiones oaxaqueñas.
Cada grupo proviene de una localidad diferente y en su ofrenda a la ciudad de Oaxaca se visten con sus trajes típicos, danzan, explican cómo son algunas de sus costumbres y al final lanzan entre el público artesanías locales.
Aunque la Guelaguetza es una tradición que se remonta hasta antes de la conquista española, fue en los años treinta cuando comenzó a representarse como en la actualidad.
Hoy en día se celebra dentro de las Fiestas de los Lunes del Cerro, los dos últimos lunes del mes de julio, después de la fiesta de la Virgen del Carmen del día 16, en el Cerro del Fortín.
Sus orígenes están relacionados con el culto a la diosa del maíz, pero la representación actual es sin duda fruto del mestizaje entre las culturas española e indígena, mezcla que puede apreciarse en algunas de las actuaciones.
Por ejemplo, la "Danza de la pluma", interpretada por el pueblo de San Bartolo Coyotepec, representa la conquista de los españoles a los aztecas, que aparecen ataviados con hermosos y coloridos penachos de plumas.
Su tradición y folclore hacen que la Guelaguetza sea una de las fiestas más importantes de la región y que, en opinión de la secretaria de Turismo estatal, Beatriz Rodríguez, sea considerada como "la fiesta de América".
Para ella, es "muy atractivo que todavía en este siglo" existan "este tipo de expresiones culturales".
Las Fiestas de los Lunes del Cerro también son muy importantes económicamente para Oaxaca puesto que, según datos de Turismo, en el periodo comprendido entre el 17 y el 28 de julio, la ciudad va a recibir más de 100.000 visitantes que generarán un movimiento económico de más de 30 millones de dólares.
Los turistas nacionales son los que más visitan estos días la ciudad de Oaxaca, cuya capacidad hotelera está en torno al 90 por ciento.
Aunque este año las fiestas se están llevando a cabo con normalidad, en los últimos tiempos el brillo de la Guelaguetza se había visto empañado por los conflictos sociales entre el sindicato de profesores y el Gobierno de Ulises Ruíz.
A pesar de que el conflicto dura ya décadas, 2006 fue un año sangriento para el estado, ya que una veintena de personas fallecieron en manifestaciones que se prolongaron durante medio año.
La Guelaguetza fue boicoteada y suspendida, hecho que dañó mucho al turismo oaxaqueño, segunda fuente económica de los habitantes del estado.
En los años posteriores, a pesar de las constantes amenazas de boicot, la fiesta pudo celebrarse, paralelamente a una organizada por los grupos alzados contra el gobernador que se celebra independiente a la del Gobierno.
Además de la Guelaguetza, los visitantes que acudan a Oaxaca dentro de las Fiestas de los Lunes del Cerro podrán disfrutar de otras representaciones populares como el "bani stui gulal", que en zapoteco significa "repetición de la antigüedad".
Este espectáculo describe cómo han sido las diferentes Guelaguetzas a través de los años.
También es muy popular la representación de "Donají... La leyenda", que cuenta la historia de la princesa Donají, hija de un rey zapoteco que tuvo que dar su vida por su pueblo y que se enamoró de un príncipe de la etnia rival, los mixtecas.
Muestras gastronómicas y artesanales, actividades deportivas, exposiciones o conciertos completan la programación de estas tradicionales fiestas.