ERICK CANINO | SANTA CRUZ DE TENERIFE
La Vargas Blues Band es un fiel exponente de la fusión practicada desde las vertientes anglosajona, afroamericana y latina, destacando el sabor aflamencado que aporta a su excelente repertorio. Javier Vargas actuará este jueves en la calle La Noria dentro de la jornada inaugural del Festival Santa Blues: "Tengo muchas ganas de vivir esa jornada de música y compartir en la Isla alguna cerveza". En la presente entrevista, el guitarrista reconoce que la industria está sumida en un proceso de cambio que por el momento genera un buen número de caminos cruzados en el que se generan contradicciones: "Siempre queda el placer por tocar la guitarra, sin más, eso sí que no ha cambiado".
-Usted lleva casi 30 años hablando de música...
-Me encanta. Es mi modo de vida. En estos tiempos, creo que es una magnífica manera de llenar los minutos.
-Háblenos de la industria.
-No son los mejores momentos. Y no sólo a cuenta de la crisis, esto viene de lejos. La piratería, las bajadas ilegales de internet. La situación no es nada fácil. La música vive un presente de contradicciones. Por un lado, están los artistas que venden muchos discos y que ahora sufren como nadie el mal de la piratería. Por otro, están los músicos de minorías que han encontrado en la red un magnífico espacio para la promoción. Hay otro frente también que de alguna manera divide. Hoy por hoy, la tecnología permite que se puedan hacer buenas grabaciones con herramientas, digámoslo así, casi caseras sin acudir a un estudio de grabación. Esto es positivo para muchos artistas, pero a la vez han empujado a las grandes compañías a gastarse cada vez menos en las producciones de los discos.
-Ustedes, como parte activa de la industria, supongo que harán cábalas para averiguar qué camino va a tomar la industria...
-Mira, la verdad es que no es fácil de saber. La situación es mala, no hay facilidades y por el momento no hay un destino claro.
-Lo que sí parece evidente es que los músicos vuelen a quedar esclavos de los directos...
-Puede ser, pero por mi parte, al menos, lo hago de buena gana. A mí me encanta tocar en directo. Es la parte de la música que más disfruto. Si las ventas de discos se reducen, hay que tocar más, los directos tienen que ser más numerosos. Lo que ocurre es que el nuevo panorama tampoco se puede plantear de una manera tan simple. Si fuera así de sencillo, tampoco habría mayor problema, lo que pasa es que de esa situación muchas veces también intentan aprovecharse terceros.
-Para un músico que vende su arte en un mundo con tantas ramificaciones, debe ser de vital importancia rodearse de gente de confianza. ¿Es latente el riesgo de los agentes y managers que intentan aprovecharse más de lo debido del arte de los músicos?
-Lo que pasa es que no se plantea una situación sencilla de controlar. Eso muchas veces se nos escapa. Por ejemplo, está el juego de los promotores. Ellos saben que hay un abanico muy importante de artistas que están como locos por tocar. Y de eso se aprovechan. Si no eres tú, puede ser otro cualquiera. Ahí se genera una situación que no es nada sencilla.
-Pero siempre quedará el gusto de subirse al escenario y tocar una guitarra, sin más...
-Eso sí que no ha cambiado. El placer por tocar la guitarra. Es la misma sensación desde hace décadas. El escenario es el único espacio en el que uno puede liberarse realmente de casi todo. La música se ha movido siempre bajo los mismos patrones y el que peor lo lleva, como regla general, es el propio artista. Están las compañías, los promotores, los agentes, y nosotros realmente nos liberamos sobre el escenario.
-¿Qué ofrecerá este jueves en el Festival Santa Blues?
-Estamos muy cerca de sacar al mercado un nuevo trabajo discográfico Come alive with friends y podremos interpretar algunos temas. Llego a Tenerife con la banda de la Varga Blues más potente con la que he actuado. Vamos a ir, a disfrutar del blues, del rock, de una buena noche de conciertos. Me apetece mucho ir hasta Tenerife y compartir alguna cerveza.
El retrato
-¿Vino o ron?
-Siempre depende un poco del momento, pero me gusta mucho el vino.
-¿Vinilo o cd?
-Un vinilo. Suena superior. El cd es una apuesta exclusiva de la industria.
-¿El día o la madrugada?
-En su momento disfruté mucho de la madrugada, pero ahora me decanto por lo que pueda ofrecer el día.
-¿Internet o una carta tradicional?
-Internet. Me apasiona la tecnología.
-¿Un concierto o un cd en casa?
-Prefiero acudir a un concierto, sin duda.
-¿Derecha, centro o izquierda?
-Me quedo en el centro, en los extremos uno pierde el equilibrio con más facilidad.
-¿Una entrevista o una siesta?
-Me gusta hablar, así que me quedo con la entrevista. Además, no suelo ser demasiado dormilón.