MAYTE MÉNDEZ | SANTA CRUZ DE TENERIFE
En una terraza comparten palabras, tal vez secretos inconfesables, un hombre y una mujer cuyos rostros se difuminan bajo el pincel de José Manuel Insa. En otra pared, muy cerca de esta estampa urbana clavada sobre un lienzo, se derraman paisajes naturales, rincones de una Isla que se envuelve en una llamarada de colores, en un arcoiris de vegetación. Naturaleza urbana y paisajes naturales se dan la mano en la nueva exposición de este pintor barcelonés, una muestra que descubre desde el Liceo Taoro su forma de concebir el arte. La individual de José Manuel Insa, integrada por un total de 26 obras plásticas, puede visitarse hasta el próximo miércoles 3 de junio de lunes a domingo de 11:00 a 13:30 horas y de 17:00 a 20:30 horas.
Insa, que desde casi quince años habita en el Norte de Tenerife y que desde hace cinco se dedica al arte de manera profesional, reconoce que busca "hacer una pintura que impacte". "Cuido mucho el motivo, busco cosas que me digan algo. Por ello, busco e intento plasmar sobre mis lienzos todos aquellos temas que me sugieran cosas y que además logren llamar la atención de quien visitan la sala", asegura este artista que suele hacer una media de dos exposiciones al año y que adelanta que tras esta individual que ahora se desvela en La Orotava inaugurará otra en La Baranda. Además, José Manuel Insa señala que después de ahí sus próximas obras -"Siempre hago obras nuevas para cada exposición", asegura- podrán verse en el Castillo de San Felipe de Puerto de la Cruz y que, ya en 2011, sus pinturas se expondrán en el Círculo de la Amistad XII de Enero de la capital tinerfeña.
A la hora de crear también se percibe una clara diferencia entre los paisajes y las escenas de la vida real. El propio artista explica que a la hora de trabajar los paisajes recurre a "los trazos muy gruesos". Además, en estas pinturas, es el color "el que define todo el cuadro". Por el contrario, "los temas urbanos son más bien de colores grises, apagados". "Es en los paisajes donde explota el color", remarca José Manuel Insa que simultánea su pasión por retratar retazos de las urbes, escenas muy contemporáneas y la naturaleza.
El sentir de un paseo
La fuente de inspiración para crear sus paisajes naturales las encuentra durante las caminatas que realiza por los montes de las Islas, ya que él mismo confiesa ser un gran aficionado al senderismo. A partir de las fotografías que toma durante esos paseos, Insa construye sus cuadros. Pero no son estos lienzos una copia exacta de lo que aparece en las instantáneas: "Más bien podría decirse que es como yo siento esas imágenes, esos paisajes. El tratamiento y los colores son muy diferentes a los que se ve en la realidad". "Tan solo uso la fotografía como una guía", añade el pintor que se reconoce adicto al óleo, un material que "conserva la pureza del color".
"No son dibujos con las líneas muy marcadas. Huyo de lo fotográfico y de lo hiperrealista, me gusta que sea el trazo el que sugiera la escena, que no se vean todos los detalles", continúa José Manuel Insa quien confiesa su gusto por la pincelada, por la mancha. "A la hora de empezar a trabajar trazo sobre el lienzo un boceto que más o menos se parezca a lo que quiero llegar y luego ya recurro al pincel o a la espátula para desarrollar la obra", explica este artista que pinta aquello que siente.
Sin embargo y aunque ahora la pintura es el centro de su vida profesional, José Manuel Insa -que recuerda como su amor por la pintura le venía desde que era muy joven- no llegó a terminar Bellas Artes y fue en los años 70 cuando finalmente se decantó por la industria. "Pero la pintura siempre quedó ahí, aunque en plan aficionado y fue hace unos cinco o seis años cuando volví a pintar de una forma profesional", concluye este creador.